Romanos 13:8-142017-03-22T04:45:25+00:00

PASAJE BÍBLICO

Romanos 13:8-14

RECURSOS PARA PREDICAR

Por Richard Niell Donovan
Traducción por Ángeles Aller


EXÉGESIS:

ROMANOS 12-15: EL CONTEXTO

Antes, Pablo advirtió, “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto. Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (12:1-2). Entonces explicó en detalle lo que eso significa (capítulos 12-15). Cristianos han de amar a sus enemigos (12:9-21); entregarse a las autoridades (13:1-7); y amarse unos a otros (13:8-10). Entonces, Pablo dice que la fe debe alentar comportamiento apropiado. Dice, “echemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz” (13:12).

ROMANOS 13:8-10: EL CUMPLIMIENTO DE LA LEY ES LA CARIDAD

8No debáis á nadie nada, sino amaros unos á otros; porque el que ama al prójimo, cumplió la ley.9Porque: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; no codiciarás: y si hay algún otro mandamiento, en esta sentencia se comprende sumariamente: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. 10La caridad no hace mal al prójimo: así que, el cumplimento de la ley es la caridad.

“No debáis á nadie nada” (v. 8a). En v. 7, Pablo dijo, “Pagad á todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que pecho, pecho; al que temor, temor; al que honra, honra.” “No debáis á nadie nada,” continúa con el mismo pensamiento. La palabra, “debáis” está en el presente que, en griego, implica una acción que continúa y podría que ser traducida, “No sigáis debiendo nada a nadie.” “Pablo no prohíbe el prestar. Jesús lo permitía (Mateo 5:42)… Pablo dice que el creyente no debe dejar deudas sin pagar; deben ser canceladas pronto” (Morris, 467).

“sino amaros unos á otros” (v. 8b). Aunque no debemos tomar parte en obligaciones económicas que siguen y siguen, sí tenemos otra obligación – la obligación de amar – eso sí sigue y sigue. Tal como recibimos constante amor de Dios, siendo agentes de Dios, nos hemos de amar constantemente “unos á otros.” Gran parte de eruditos concuerda que, en este contexto, Pablo no quiere limitar “unos á otros,” refiriéndose solo a otros cristianos. En vez, quiere ampliarlo para incluir a todos con los que tenemos contacto – vecinos en el sentido más general. Aunque algunos cristianos crean que es posible cumplir su obligación de amar por medio de “una declaración de amor sacarino y superficial hacia el mundo entero, …Pablo pide la acción difícil de amor verdadero para gente verdadera que conocemos en nuestro día a día, y no un amor teórico para la humanidad en general” (Brueggemann, 475).

La idea que “unos á otros” se extiende más allá de la comunidad cristiana de verdad concuerda con lo que Pablo dijo en capítulo 12: “siguiendo la hospitalidad” (12:13) – “Bendecid á los que os persiguen: bendecid y no maldigáis” (12:14) – “No paguéis á nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres” (12:17) – “Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres” (12:18) – “No os venguéis vosotros mismos, amados míos” (12:19) – y “si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber” (12:20). También concuerda con lo que dice a continuación: “Amarás á tu prójimo como á ti mismo” (v. 9; véase también Galatos 6:10; 1 Tesalonicenses 3:12; 5:15).

Amar cumple tres propósitos. Primero, bendice a la persona que recibe amor. Mucha gente necesita desesperadamente una palabra cariñosa o alguna pequeña demostración de que alguien se preocupa por ellos. Segundo, el cristiano que muestra amor por su prójimo se convierte en un poderoso testigo de Cristo. Tercero, como Pablo dice a continuación, amor cumple la ley.

“porque el que ama al prójimo, cumplió la ley” (v. 8c). La ley describía en gran detalle el comportamiento que israelitas debían mostrar uno con otro y con aquéllos más allá de su comunidad. Cuando un abogado le preguntó a Jesús, “Maestro, ¿cuál es el mandamiento grande en la ley?” Jesús contestó, “Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Este es el primero y el grande mandamiento. Y el segundo es semejante á éste: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas” (Mateo 22:36-40; véase también Levítico 19:18). El comentario de Pablo referente al amor cumpliendo la ley es una repetición de este principio.

“Porque: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; no codiciarás: y si hay algún otro mandamiento” (v. 9). Pablo menciona cuatro mandamientos (de los Diez Mandamientos) que tratan de nuestro comportamiento con otras personas (en lugar de nuestra relación con Dios). Jewett cree que Pablo elige estos cuatro en particular por “su relevancia al ambiente urbano de Roma, donde relaciones interpersonales eran tensas, volátiles, y llenas de tentaciones y provocaciones” (Jewett, 126). La vida llevada muy cercana uno de otro causaría que adulterio, asesinato, robo, y egoísmo fueran particularmente tentadores.

Pablo no incluye “Honra tu padre y madre” y la prohibición de falso testimonio, pero añade, “y si hay algún otro mandamiento,” reconociendo que su lista de cuatro mandamientos es solamente ilustrativa y no exclusiva.

“en esta sentencia se comprende sumariamente: Amarás á tu prójimo como á ti mismo” (v. 9; véase también Levítico 19:18; Mateo 19:19; 22:39; Marcos 12:31). Cuando un abogado, en su intento de probar a Jesús, preguntó, “¿Y quién es mi prójimo?” (Lucas 10:29), Jesús contestó con la Parábola del Buen Samaritano (Lucas 10:30-37) – diciendo, en efecto, que cada persona que encontremos por el camino es nuestro prójimo.

Cuando Pablo dice que amemos a nuestro prójimo como á nosotros mismos, no propone un amor propio. Pablo reconoce que nos amamos a nosotros mismos porque solemos hacer lo que nos venga mejor – eso es verdad por lo menos para gente saludable. “Amarás á tu prójimo como á ti mismo,” significa que también debemos actuar según lo que sea mejor para nuestro prójimo.

“La caridad (griego: ágape) no hace mal al prójimo: así que, el cumplimento de la ley es la caridad”(v. 10). La persona que ama a su prójimo no adulterará con el vecino o la esposa del vecino; no matará a su prójimo; no hurtará de su prójimo; y no codiciará las posesiones de su prójimo. La razón es simple: cualquier acción que pudiera lastimar al prójimo no concuerda con amor.

Pablo utiliza la palabra para amor ágape a lo largo de este pasaje. Ágape es una de cuatro palabras griegas para amor (las otras son philos, storge, y eros). Ágape es una alta forma de amor dedicado al bienestar del ser querido – el tipo de amor que Dios tiene por nosotros. En nuestra cultura, y su énfasis en eros (amor sexual), es muy posible malentender “amar al prójimo” como una concesión para actividad sexual. Ya que la palabra, amor, es imprecisa, debemos tener cuidado de clarificar el tipo de amor que queremos expresar con ágape.

ROMANOS 13:11: ES LA HORA DE LEVANTARNOS

11Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora (griego: kairon – de kairos) de levantarnos del sueño; porque ahora nos está más cerca nuestra salud que cuando creímos.

“Y esto” – o “Y haz esto.” “Cuando Pablo dice, ‘y esto,’ se refiere al contenido de los versículos que acaban de aparecer. Por consiguiente, ahora dice, ‘Amarás á tu prójimo como á ti mismo,’ pero hazlo no solo porque la ley lo dicta, hazlo también especialmente porque sabes que la hora es crítica’” (Hendriksen, 441).

“conociendo el tiempo, que es ya hora (kairos).Hay dos palabras griegas para tiempo – chronos ykairos. Chronos tiene que ver con el tiempo cronológico – tiempo del reloj – el tiempo con el que seguimos nuestra vida diaria. Kairos tiene que ver con un tiempo especial – momentos especiales – las bifurcaciones en la carretera que hacen toda la diferencia – momentos capaces de determinar destinos. Aquí, Pablo utiliza kairos para mostrar que está hablando de un momento significante en el tiempo.

¿Qué kairos es? Es el amanecer de la nueva era que sigue a la resurrección de Cristo. “La llamada para ‘levantarnos del sueño’ es una llamada para que estemos alertas a esta nueva realidad. Mientras que una era amanece, otra va quedando eclipsada. Una era de oscuridad da paso a una era de luz (cf. 1 Juan 2:8). La luz de la nueva revelación de Dios ha partido a través del tiempo, con el evento de Cristo siendo el nuevo amanecer (2 Corintios 4:6)” (Craddock, 7).

“que es ya hora de levantarnos del sueño.” La noche es la hora de dormir, pero “la noche ha pasado” (v. 12). Antes de llegar la luz eléctrica, gente se levantaba temprano para aprovechar cada minuto de luz del sol y para hacer lo más posible antes de llegar el calor de la tarde. Gente que se levantaba tarde lo hacía a su propio riesgo. Pablo dice, “ha llegado el día” (v. 12). Quiere que creyentes estén despiertos y alertas para saludar el amanecer.

“porque ahora nos está más cerca nuestra salud que cuando creímos.” Está claro que Pablo se refiere a la Segunda Venida y que la considera inminente. Dos mil años después podemos ver que no lo era. No obstante, Pablo nunca declaró que Jesús aparecería durante su vida, en vez, dijo que Jesús vendría “como ladrón de noche” (1 Tesalonicenses 5:2). No predijo el momento de la venida de Cristo, pero sí aconsejó a cristianos que guardaran su espíritu y alma y cuerpo entero sin reprensión y así estar verdaderamente preparados (1 Tesalonicenses 5:23).

Pablo no habla de la salvación como algo presente, solo dice que “nos está más cerca.” En algún sentido, la salvación es ambos presente y futura. “En el momento de justificación, al creyente arrepentido se le presenta una salvación incompleta – inicial. En ese mismo momento el creyente también se convierte en heredero de una salvación posible, pero antes ha de esperar el momento en que se encuentre con Cristo cara a cara y entonces experimentará la salvación que es real en todo sentido… A este gran día el creyente espera con ansias. Ésta es su orientación” (Briscoe).

ROMANOS 13:12: ECHEMOS LAS OBRAS DE LAS TINIEBLAS

12La noche ha pasado, y ha llegado el día: echemos (griego: apothometha – apagar), pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz,

“La noche ha pasado, y ha llegado el día.” Esta imagen “concuerda con la temprana creencia cristiana que, con la resurrección de Jesús, la nueva era prometida por Dios ha amanecido, pero ese día completo aún quedaba por llegar (…1 Corintios 15:20-28). Consecuentemente, cristianos viven en el intervalo que se encuentra entre las primeras señales del amanecer y el amanecer mismo, y su comportamiento debe ser apropiado para el día, no la noche” (Wright, 727).

“echemos (griego: apothometha – apagar), pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz.” No es suficiente echar fuera las obras de las tinieblas. Debemos armarnos de la luz para prevenir que la noche regrese. Debemos armarnos para la batalla, porque nos esperan tentaciones frecuentes – la prueba constante de nuestras defensas – peligros que surgen en lugares inesperados – la lucha por vida contra el mal.

En v. 14, Pablo cambia la metáfora, y habla de ponerse a Cristo.

Cristianos viven en un mundo donde el “reino del mal y…el Reino de Dios parecen…ser dos círculos que traslapan en muchos puntos. Si la separación de estos dos mundos ha de quedar completa, si el trabajo de las tinieblas ha de ser extinguido por completo, la separación ha de ser una separación final” (Barth, 501-502).

“El Apóstol desea que cristianos se muevan hacia su santificación por medio de un esfuerzo serio, como leemos en Miqueas 6:8: ‘Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios’” (Luther, 187).
“Anote que aquí de nuevo Pablo utiliza lenguaje militar (‘armas de luz’), como hace a menudo (Romanos 6:13; 13:2; I Corintios 9:7; II Corintios 6:7; 10:4; Efesios 6:10-20; I Tesalonicenses 5:8; II Timoteo 2:3). Debe existir una razón por eso. Un buen soldado no se tumba durante el trabajo, se esfuerza al máximo, tiene una meta definitiva, utiliza armadura efectiva, obedece las reglas. ¿No aplica esto también para soldados de Cristo?” (Hendriksen, 443).

ROMANOS 13:13: ANDEMOS COMO DE DÍA, HONESTAMENTE

13Andemos (griego: peripatesomen) como (griego: hos) de día, honestamente: no en glotonerías(griego: komois – juergas) y borracheras, no en lechos (griego: koitais – inmoralidad sexual) y disoluciones (griego: aselgeiais – lujuria desenfrenada), no en pendencias y envidia.

“Andemos (peripatesomen – andar) como de día, honestamente.” En otro lugar, Pablo utiliza esta palabra, peripatesomen, para avisar que “así también nosotros andemos en novedad de vida” (6:4) – “que no andamos conforme á la carne, mas conforme al espíritu” (8:4) – y “porque por fe andamos, no por vista” (2 Corintios 5:7).

“como (griego: hos) de día.” Aquí, “hos” significa ‘como es actualmente.’ Creyentes ya están bajo la señal de un nuevo día” (Witherington, 317).

Pablo advierte que nos comportemos honestamente. Primero, tal comportamiento es apropiado para quienes somos – de quien somos. Somos “hijos de luz, é hijos del día; no somos de la noche, ni de las tinieblas” (1 Tesalonicenses 5:5). Segundo, este comportamiento es importante para nuestro testimonio cristiano. Nada aleja a una persona de Cristo más que ver a alguien llamarse hijo de la luz pero cuyo comportamiento es más como el de un hijo de las tinieblas. Nada atrae a una persona más que una persona de fe que ama como Cristo nos enseñó a amar – y cuya vida personal está sellada de integridad – el sello de Cristo.

Pablo incluye tres pares de pecados que hemos de tener un cuidado especial para evitar:

“glotonerías (komois – juergas) y borracheras” – buscar placer en alcohol y/o drogas – festejar con abandono. Tal comportamiento no solo destruye el testimonio cristiano, pero también lleva por dentro las semillas de la auto-destrucción. Festejar con abandono al principio puede parecer maravilloso y emocionante, pero a medida que la persona va perdiendo control se hace menos maravilloso y menos emocionante. Lo que al principio parecía glamoroso y sofisticado ahora desciende lentamente en espiral, destruyendo relaciones, carreras, finanzas, y salud. Generalmente, el borracho es el último en reconocer su problema, y demasiadas veces no logra reparar su vida de nuevo.

“lechos y disoluciones.” Éstos tienen que ver con pecados sexuales. “Esta secuencia es excelente, porque glotonerías y borracheras son terreno fértil donde prosperan el libertinaje y la falta de castidad. Por esta razón los Padres piadosos declararon que el que desea servir a Dios primero debe expulsar, sobre todo, el vicio de glotonería. Es un vicio que prevalece y que causa muchos más problemas… Por eso, ayunar es un arma excelente para el cristiano, mientras que glotonería es un pozo de Satanás” (Luther, 191).

Los primeros dos pares de pecados, glotonerías/borracheras y lechos/disoluciones serían conocidos por cristianos romanos. Las clases regidoras de Roma eran famosas por sus orgías embriagadas, y las clases más bajas copiaban su comportamiento tanto como les era posible. La iglesia en Corintia también padecía de problemas parecidos (1 Corintios 5-6).

Glotonerías y borracheras “son comportamientos característicos de la noche en sentido literal porque normalmente tomaban lugar durante la noche, y en el sentido metafórico de Pablo, porque pertenecen a la antigua era en vez al nuevo día que amanece en Cristo” (Wright, 729).

“pendencias y envidia.” Nos sorprende ver estos dos pecados relativamente menores en la breve lista de Pablo que incluye algunos pecados venenosos. Cristianos que nunca serían culpables de borracheras o inmoralidad sexual no parecen muy preocupados por pendencias y envidia. Desafortunadamente, parece que algunas congregaciones piensan de la pendencia como el deporte de la casa. Sin embargo, Pablo la agrupa con borracheras e inmoralidad como una de las principales obras de las tinieblas.

Pendencias y envidia “son la expresión de… el principio de dominación. El deseo de ser número uno resulta en pendencias interminables; y celos de los que están delante es lo que Pablo llama ‘envidia.’ Uno es típico de los que aspiran a dominar, mientras que el otro es típico de los que no han logrado dominar” (Jewett, 129).

Pablo incluye una lista de pecados peligrosos parecida pero más completa en Galatos 5:19-21.

ROMANOS 13:14: VESTÍOS DEL SEÑOR JESUCRISTO

14Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne en sus deseos.

“Mas vestíos del Señor Jesucristo.” Pablo pone “Señor” primero en este título de tres partes, enfatizando la Señoría de Cristo. Cuando nos “vestimos” de Cristo (haciéndole Señor sobre nuestras vidas) la tentación pierde mucha fuerza. Cuando miramos primero a Cristo para guiarnos en decisiones importantes, él nos ayuda a evitar callejuelas oscuras y sin salida. Cuando honramos a Cristo en nuestras relaciones, él nos ayudará a evitar que lastimemos a los demás y que nos destruyamos a nosotros mismos. La tentación continúa, pero podemos confrontarla con la confianza de que Cristo nos ayudará a vencerla.

“Cristo se pone primero en el bautizo (vi.3; Galatos iii.27), pero debemos renovar continuamente esa vida con la que hemos sido vestidos (Efesios iv.24; Colosenses iii.12)” (Sanday y Headlam, 379).

“no hagáis caso de la carne en sus deseos.” “En pocas palabras, Pablo dice: No planeéis el pecado; no le deis ninguna bienvenida; no le ofrezcáis ninguna oportunidad. Echa el pecado por tu puerta y ya no lo tendrás en casa” (K. J. Foreman, citado en Morris, 474).

TEXTO CITADO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS procede de Spanish Reina Valera, situada enhttp://www.ccel.org/ccel/bible/esrv.html. Utilizamos esta versión de la Biblia porque consta de dominio público (no bajo protección de derechos de propiedad).

BIBLIOGRAPHY:

Achtemeier, Paul J., Interpretation: Romanos, (Atlanta: John Knox Press, 1985)
Barth, Karl, The Epistle to the Romanos (Oxford: Oxford University Press, 1933)

Briscoe, D. Stuart, The Preacher’s Commentary: Romanos, Vol. 29 (Nashville: Thomas Nelson Publishers, 1982)

Brueggemann, Walter; Cousar, Charles B.; Gaventa, Beverly R.; and Newsome, James D., Texts for Preaching: A Lectionary Commentary Based on the NRSV — Year A (Louisville: Westminster John Knox Press, 1995)

Craddock, Fred B.; Hayes, John H.; Holladay, Carl R.; and Tucker, Gene M., Preaching Through the Christian Year, A (Valley Forge: Trinity Press International, 1992)

Dunn, James D. G., Word Biblical Commentary: Romanos 9-16, Vol. 38B (Dallas: Word Books, 1988)

Jewett, Robert, in Van Harn, Roger E. (ed.), The Lectionary Commentary: The Second Readings: Acts and the Epistles (Grand Rapids: William B. Eerdmans Publishing Company, 2001)

Luther, Martin, Commentary on Romanos, (Grand Rapids, Michigan: Kregel Publications, 1976)

Moo, Douglas, The New International Commentary on the New Testament: Romanos (Grand Rapids: William B. Eerdmans Publishing Co., 1996)

Morris, Leon, The Epistle to the Romanos (Grand Rapids, Michigan: William B. Eerdman’s Publishing Co, 1988)

Mounce, Robert H., The New American Commentary: Romanos, (Broadman & Holman Publishers, 1995)

Witherington, Ben III with Darlene Hyatt, Paul’s Letter to the Romanos: A Socio-Rhetorical Commentary,(Grand Rapids, Michigan: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 2004)

Wright, N. Thomas, The New Interpreter’s Bible: Acts, Romanos, 1 Corinthians, Vol. X (Nashville: Abingdon Press, 2002)

www.sermonwriter.com

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