Miqueas 5:2-5a2017-03-22T04:45:46+00:00

Comentario (Estudio de la Biblia)

Miqueas 5:2-5a

RECURSOS PARA PREDICAR
Por Richard Niell Donovan
Traducción por Ángeles Aller

PASAJE BÍBLICO: Miqueas 5:2-5a

EXÉGESIS:

EXÉGESIS:

EL CONTEXTO:

El primer versículo de este libro nos dice que la palabra de Jehová “fue á Miqueas de Morasti en días de Jotham, Achâz, y Ezechîas, reyes de Judá.” Esto fue en el Siglo VIII a.C. cuando Asiria ejercía el poder regente.

Asiria se situaba en Mesopotamia, al este y norte de Israel (el Reino del Norte) y Judá (el Reino del Sur), pero la fuerza de Asiria era tal que dominaba Siria (directamente al norte de Israel) e Israel.

Jotham heredó el trono de Judá de su padre Uzzía, alrededor de 750 a.C., y reinó unos 20 años. Uzzía había disfrutado de un reinado largo y pacífico, pero durante el reinado de Jotham, Asiria, bajo Tiglath-pileser III, se hizo poderosa e intrusiva. Israel (el Reino del Norte) se alió con Aram en contra de Asiria, algo que al final causaría la caída de Israel. Aunque Reyes 2 anota que Jotham “hizo lo recto en ojos de Jehová” (2 Reyes 15:34), también anota que falló al no eliminar los altos centros de alabanza de ídolos.

Achâz sucedió a su padre, Jotham, alrededor de 730 a.C., y reinó sobre Judá durante 16 años (2 Reyes 16:2). Se le describe como uno de los peores reyes de Judá (2 Reyes 16:3-4). Ignoró el consejo del profeta Isaías, que había aconsejado a Achâz que permaneciera neutral. Achâz envió mensajeros a Tiglath-pileser de Asiria, diciendo “Yo soy tu siervo y tu hijo: sube, y defiéndeme de mano del rey de Siria, y de mano del rey de Israel, que se han levantado contra mí” (2 Reyes 16:7). Como resultado, Achâz se convirtió en vasallo de Asiria. Durante su reinado, Tiglath-pileser atacó el Reino del Norte (Israel), mató a muchos de sus habitantes, y deportó a Asiria los que quedaban, así poniendo fin a las diez tribus del Reino del Norte una vez por todas.

Ezechîas sucedió a su padre, Achâz, alrededor de 715 a.C., y reinó aproximadamente hasta 687 a.C. Aunque fue bastante mejor rey que su padre, Ezechîas lideró sin éxito una coalición que se reveló contra Asiria. Sorprendentemente, Asiria no le destruyó, pero sí le obligó a pagar tributo.

El profeta Miqueas cumplía su obra en este tiempo turbulento. En el primer capítulo del libro de Miqueas, habló de la venida de Jehová contra Israel (vv. 3-7) y Judá (vv. 8-16). En el segundo capítulo, denunció los males sociales que prevalecían en Israel/Judá. En el tercer capítulo, habló de regidores “que aborrecen lo bueno y aman lo malo, que les quitan su piel y su carne de sobre los huesos” (3:2) y de “profetas que hacen errar á mi pueblo” (3:5) – y predijo su castigo.

No obstante, en medio de estos problemas, Miqueas también predijo que vendrían días cuando la lealtad y la paz serían restauradas en Judá (4:1-5; véase también Isaías 2:2-4). Prometió restauración después del exilio (4:6-13).

VERSÍCULO 1: NOS HAN SITIADO

1Reúnete ahora en bandas, oh hija de bandas: nos han sitiado: con vara herirán sobre la quijada al juez de Israel.

Este versículo habla de una época difícil – terrible – una época de asedio y, como tal, una época de depravación, incluyendo el morir de hambre. Habla de la humillación del rey, como le ocurrió a Sedecías más adelante. Degollaron a sus hijos delante de él, le sacaron los ojos y le pusieron en cautiverio (2 Reyes 25:6-7).

Este versículo, entonces, prepara el camino para versículo 2 donde Miqueas comenzará a predicar de la redención de Judá. Nuestra lectura del leccionario es esperanzada, pero es importante no olvidar los momentos difíciles de los que nacieron estas palabras de esperanza.

VERSÍCULO 2: DE BETH-LEHEM SALDRÁ EL QUE SERÁ SEÑOR

2Mas tú, Beth-lehem Ephrata,

pequeña para ser en los millares de Judá,

de ti me saldrá el que será Señor en Israel;

y sus salidas son desde el principio,

desde los días del siglo.

“Mas tú, Beth-lehem Ephrata” (v. 2a). Beth-lehem significa “casa de pan” y Ephrata significa “fructífero.” Estos nombres, entonces, nos dan una imagen muy diferente a la que aparece en el versículo anterior. También proveen una conexión a David, el más grande rey de Israel, porque el padre de David fue Isaí, “Ephrateo de Beth-lehem de Judá” (1 Samuel 17:12; véase también 1 Samuel 16:1; 18).

Aparentemente, la palabra “Ephrata” se deriva de la región en que se situaba Beth-lehem– un nombre que seguramente originó en una de las bandas de la tribu de Judá. Cuando Mateo se refiere a este versículo, habla de “Belem, de tierra de Judá” (Mateo 2:6) en lugar de Beth-lehem de tierra de Ephrata.

“pequeña para ser en los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel” (v. 2b). Beth-lehem es una ciudad pequeña situada a pocas millas de Jerusalén, la gran ciudad. La preferencia de Dios por Beth-lehem en lugar de Jerusalén muestra su preferencia por los humildes y aquéllos sin presunta importancia en lugar de los grandes y poderosos. Hay muchos ejemplos de esto en las escrituras. Los ejemplos más significantes para este texto incluyen la selección de Dios por David, el hijo más joven e improbable de Isaí – y el hecho que Dios dio su propio hijo en forma de bebé en un pesebre – un hijo que moriría en la cruz para salvar al mundo.

“de ti me saldrá” (v. 2b). El príncipe que ha de venir de Beth-lehem vendrá de Yahvé. Servirá los propósitos de Yahvé. Buscará la gloria de Yahvé y no la suya propia.

Este líder se llama príncipe en lugar de rey. “No ha de ser rival del Rey divino, sino que debe regir con su debida subordinación” (Allen, 343).

¿Quién será este príncipe? “Todos los antiguos interpretes judíos pensaban de él como el Mesías. El testimonio de los Tárgumes también favorece la interpretación mesiánica de la profecía. Longnecker incluye 5:2 entre los pasajes aceptados por el judaísmo a causa de su aplicación directa al Mesías” (Barker y Bailey, 96). Cristianos creen que este Mesías es Jesús.

“y sus salidas son desde el principio, desde los días del siglo” (v. 2c). Las raíces de este príncipe prometido se remontan al pacto entre Dios y Abraham (Génesis 12:1-3; 15:9-21). Un pacto que fue renovado en varias ocasiones, la más notable siendo entre Dios y David (2 Samuel 7).

En el Nuevo Testamento, Mateo traza “la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham” (Mateo 1:1). Lucas también menciona “José, de la casa de David” como el intencionado marido de María (Lucas 1:27).

VERSÍCULOS 3-5a: Y ESTARÁ, Y APACENTARÁ

3Empero los dejará hasta el tiempo

que para la que ha de parir;

y el resto de sus hermanos (hebreo:‘ah)

se tornará con los hijos de Israel.

4Y estará, y apacentará con fortaleza de Jehová,

con grandeza del nombre de Jehová su Dios:

y asentarán; porque ahora será engrandecido

hasta los fines de la tierra.

5aY éste será nuestra paz.

“Empero los dejará hasta el tiempo que para la que ha de parir” (v. 3a). “Dejará” se refiere a Yahvé, y “los” al pueblo de Israel (véase v. 2) – pero, ¿a quién se refiere “la que ha de parir”?

A menudo, cristianos ven esto como una encubierta referencia a María y el nacimiento del Mesías Jesús.

No obstante, en el último capítulo Miqueas dijo, “te ha tomado dolor como de mujer de parto” (4:9) y “Duélete y gime, hija de Sión como mujer de parto; porque ahora saldrás de la ciudad, y morarás en el campo, y llegarás hasta Babilonia: allí serás librada, allí te redimirá Jehová de la mano de tus enemigos” (4:10). Miqueas habló del padecer que experimentaría Judá por su falta de lealtad, es probable que quisiera decir “la que ha de parir” refiriéndose al sufrimiento de Judá y “hasta el tiempo” refiriéndose al alivio de su sufrimiento (o su regreso del exilio).

Pero también es posible que éste sea uno de muchos casos en la Biblia en que Dios inspira a la persona que escribe o habla para que diga cosas más allá de su entendimiento. En su contexto original, seguramente se refiere al sufrimiento y alivio de Judá, pero también podríamos creer que se dirige al nacimiento del Mesías en un establo.

“y el resto de sus hermanos (‘ah) se tornará con los hijos de Israel” (v. 3b). Es casi seguro que esto se refiere al resto del pueblo que regresará a Jerusalén del exilio.

“Y estará, y apacentará con fortaleza de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios”(v. 4a). “Estará” en este caso se refiere al “que será Señor en Israel” (v. 2) y es claramente una profecía mesiánica. Este Señor/Mesías ejercerá un poder benévolo, en el que hará el papel de pastor – protegiendo el rebaño – alimentándolo – proveyendo por cualquier necesidad que tenga. Lo hará “con fortaleza de Jehová” – por medio de la fuerza de Jehová.

“con grandeza del nombre de Jehová su Dios” (v. 4b). En aquella cultura, gente consideraba que el nombre de una persona era más que una simple marca de identificación. Creía que en el nombre se encontraba algo de la identidad de la persona – que el nombre mismo expresaba algo de su esencia y encarnaba algo del poder de la persona que llevaba ese nombre.

Este Señor que ha de venir – este mesías – encarnará la majestad que acompaña el nombre de Jehová.

“y asentarán; porque ahora será engrandecido hasta los fines de la tierra” (v. 4c). En este caso, “asentarán” se refiere a “los hijos de Israel” (v. 3) – el pueblo que está a punto de pasar por un sufrimiento severo pero que, al final, será redimido de su sufrimiento. Cuando eso ocurra, se asentarán, porque el que “será engrandecido” será grande, no solo en Israel, sino en toda la tierra.

Una de las funciones de un pastor (v. 4a) es cuidar por la seguridad de las ovejas. Esto incluye mantener unido al rebaño. En parte es guiarlo a pastos buenos y fértiles. Otra parte es protegerlo de enemigos, como osos o leones. En este caso, el príncipe/Mesías cumplirá estos deberes por “los hijos de Israel” (v. 3).

“Y éste será nuestra paz” (hebreo: salom) (v. 5a). Salom (o shalom) es más que la ausencia de guerra. Incluye la tranquilidad que acompaña el saber quién eres y de dónde vienes. Es el tipo de prosperidad que acompaña, no la acumulación de bienes materiales, sino un espíritu agradecido. Se trata de la seguridad que viene con tener fe en que Dios te ama y que proveerá por tus necesidades.

Aquí la lectura del leccionario se corta por buenas razones, pero el orador debe estar consciente de que versículo 5a debería acompañar a lo que sigue (vv. 5-6) en vez de acompañar a lo que precede. Los versículos que continúan hablan de la guerra con los asirios, en la cual Israel prevalecerá.

No obstante, no se gana nada por incluir eso en esta lectura o en un sermón basado en esta lectura.

TEXTO CITADO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS procede de Spanish Reina Valera, situada enhttp://www.ccel.org/ccel/bible/esrv.html. Utilizamos esta versión de la Biblia porque consta de dominio público (no bajo protección de derechos de propiedad).

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www.sermonwriter.com

www.lectionary.org

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