Mateo 21:33-462018-09-29T20:10:59+00:00

Comentario
Estudio de la Biblia

Mateo 21:33-46

Por Richard Niell Donovan
Traducción porÁngeles Aller

MATEO 21:23 – 22:14. EL CONTEXTO

Esta sección controversial comienza con el sumo sacerdote y lo ancianos preguntándole a Jesús “¿Con qué autoridad haces esto?” y Jesús respondiendo “El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo ó de los hombres?” Cuando sus críticos rehúsan contestarle, Jesús también rehúsa contestarles a ellos. Entonces responde con tres (o cuatro, dependiendo de cómo lean 22:1-14) parábolas de juicio:

• La parábola de los dos hijos (21:28-32)

• La parábola de los labradores malvados (21:33-46)

• La parábola de la fiesta de bodas (22:1-10) y del vestido de bodas (22:11-14). Frecuentemente éstas se cuentan como una parábola debido a que comparten el mismo ambiente, pero los versículos 1-10 y 11-14 tienen su propio énfasis, y por lo tanto pueden ser consideradas como dos parábolas distintas.

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MATEO 21:33-41. LA PARÁBOLA DE LOS LABRADORES

33Oíd otra parábola: Fué un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña; y la cercó de vallado, y cavó en ella un lagar, y edificó una torre, y la dio á renta á labradores, y se partió lejos. 34Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos á los labradores, para que recibiesen sus frutos. 35Mas los labradores, tomando á los siervos, al uno hirieron, y al otro mataron, y al otro apedrearon. 36Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; é hicieron con ellos de la misma manera. 37Y á la postre les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto á mi hijo. 38Mas los labradores, viendo al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y tomemos su heredad. 39Y tomado, le echaron fuera de la viña, y le mataron. 40Pues cuando viniere el señor de la viña, ¿qué hará á aquellos labradores? 41Dícenle: á los malos destruirá miserablemente, y su viña dará á renta á otros labradores, que le paguen el fruto á sus tiempos.

Esta es una de las tres parábolas que se encuentran en los tres evangelios sinópticos. Las otras dos son la parábola del Sembrador (13:-23) y la parábola de la Semilla de Mostaza (13:31-32).

La parábola de los labradores malvados es una alegoría, es decir, una historia en que cada uno de los elementos (las personas, cosas y sucesos) tiene un significado simbólico o escondido:

• el dueño/Señor es Dios
• la viña es la nación de Israel
• los labradores son el pueblo de Israel y sus líderes religiosos
• los siervos son los profetas
• el hijo es Jesús
• los otros labradores, seguramente son la iglesia, aunque algunos estudiosos le encuentran otros significados a esos labradores

Una vez que hemos entendido el código, el significado es claro. Jesús se refiere a Dios:

• Que habiendo establecido un pacto con Israel (plantó su viña),

• Envió a sus profetas (sus siervos) a quienes los labradores (los israelitas) mataron (ver 1 Reyes 19:10, 14; 2 Crónicas 24:18-22; 36:15-16; Hechos 7:51-53; Mateo 23:29-39),

• que envió a su hijo (Jesús) a quienes los labradores (los israelitas) mataron,

• que destruye a los labradores originales (juicio sobre Israel). Desde la perspectiva de Mateo que escribe al final del primer siglo, esto significa la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C.,

• que arrendará su viña a otros labradores (la iglesia) que “le pague el fruto á sus tiempos.”

La gente a la que Jesús les está hablando reconocen la imagen de la viña por el pasaje de Isaías 5:1-2 en que el dueño plantó una viña, construyó una torre, y un lagar. Jesús usa cada uno de estos elementos en su historia,

• En Isaías, el dueño “esperando yo que llevase uvas, ha llevado uvas silvestres;” estas uvas silvestres, por supuesto, eran el pueblo de Israel. Por lo tanto el dueño destruyó la viña, removió el vallado, derribó su cerca y mandó que las nubes no derramaran su lluvia sobre ella (Isaías 5:5-6).

• En la historia de Jesús, el resultado no es la destrucción de la viña, sino su transferencia a “otros labradores, que le paguen el fruto á sus tiempos” (v. 41).

En el versículo 34, la versión Reina Valera 95 dice, “Cuando se acercó el tiempo de los frutos (griego = ho kairos ton karpon, el tiempo del fruto) envió sus siervos a los labradores para que recibieran sus frutos (griego = tous karpous, los frutos). El versículo 41 también habla de frutos: “A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores que le paguen el fruto (griego = tous karpous, los frutos) a su tiempo”.

El triple énfasis de Mateo sobre los “frutos” en estos versículos refleja la importancia que tiene esta palabra en todo el evangelio (ver 3:8, 10; 7:17-18; 12:33; 13:23 y 21:19). Para Mateo, el fruto señala el producto de la vida personal. Al liderato judío, que falló para producir buen fruto, se le está quitando ese liderazgo, y la viña se le está dando a la iglesia, que producirá buen fruto.

Esta es una nueva viña, así que el dueño no puede esperar mucho fruto durante los primeros años. Es importante, sin embargo, que muestre diligencia para colectar su renta (o su porción del fruto), porque la Mishnah le permite a la gente “establecer la propiedad de una viña si pueden demostrar que han tenido posesión de ella sin que nadie más la reclame durante tres años (Mishnah, B. Bat. 3:1). El dueño establece su posición recolectando su renta” (Morris, 540). La cantidad colectada es menos importante que el hecho de que el dueño establezca su posesión de la viña de manera regular.

El dueño de la viña manda a sus siervos a recolectar el fruto, pero los labradores los apalean y los matan. A esta altura, la historia toma un giro exagerado, porque lo normal sería que el dueño mandara a la policía o a los soldados para castigar a los labradores. Esta es una historia sobre la gracia de Dios, sin embargo, y una exageración es apropiada en una historia sobre la gracia de Dios.

El dueño manda a su hijo, pensando que los labradores lo respetarán. Los labradores, sin embargo, ven la muerte del hijo como su oportunidad para quedarse con la viña, y esta es la máxima rebelión. Echan fuera de la viña al hijo antes de matarlo. Si lo hubieran matado dentro de la viña, la tierra se habría contaminado, se habría hecho impura, y habría hecho peligrar la venta del producto. El asesinato fuera de la viña corresponde a la muerte de Jesús sobre el Gólgota, fuera de Jerusalén (27:33). “Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta” (Hebreos 13:12).

El dueño (griego = oikodespotes, cabeza de familia, jefe de la familia) del versículo 33 se convierte en Señor (griego = kyrios, Señor) en el versículo 40, otro detalle sutil que algunas traducciones pasan por alto. La frase “Pues cuando viniere el kyrios de la viña,” le da un sabor escatológico al versículo 40.

En el versículo 41, los principales sacerdotes y ancianos pronuncian un juicio sobre sí mismos. Mateo escribe este evangelio después de la caída de Jerusalén en el año 70 d. C., y seguramente asocia este juicio con tal evento, al igual que el llamado de los gentiles y el surgimiento de la iglesia.

Esta parábola puede tentarnos a ser orgullosos o al anti-semitismo. Ninguno de los dos es apropiado. Dios les ha quitado la viña a aquellos que no eran dignos (los judíos) y se la ha dado a aquellos que lo son (la iglesia). Sin embargo, el juicio pronunciado sobre los labradores originales sirve como una advertencia para los nuevos labradores.

MATEO 21:42-44. LA PIEDRA ANGULAR

42Díceles Jesús: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban, Esta fué hecha por cabeza de esquina: Por el Señor es hecho esto, Y es cosa maravillosa en nuestros ojos? 43Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado á gente (ethnos) que haga los frutos de él. 44Y el que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.

En el versículo 42, Jesús cita el Salmo 118:22-23. “La piedra que desecharon los edificadores, ha venido á ser cabeza del ángulo”. La piedra rechazada – el Cristo crucificado — se convierte en la piedra principal del nuevo edificio de Dios.

En el versículo 43, Jesús les dice a los líderes religiosos, “el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado á gente (griego = ethnei – singular — raza, tribu) que haga los frutos de él (el reino)”. Cuando se usa en el plural, ethnos típicamente se refiere a los gentiles. Sin embargo, en su forma singular, aquí se usa tal vez sugiriendo que se refiere a la iglesia, compuesta tanto de judíos y gentiles, como un nuevo ethnos (pueblo) de Dios. Ciertamente, para el final del primer siglo cuando se estaba escribiendo este evangelio, el manto ha pasado a la iglesia. La iglesia del tiempo de Mateo sigue siendo en su mayoría judía, pero el número de miembros gentiles está creciendo rápidamente.

El versículo 44 no aparece en varios manuscritos importantes, y está colocada de forma muy extraña aquí. Algunos estudiosos han considerado que es una nota editorial y luego insertada, pero los estudios más recientes lo consideran auténtico. “Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará”. La imagen tiene sus raíces en dos pasajes del Antiguo Testamento:

• “Entonces él será por santuario; mas á las dos casas de Israel por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalén. Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán, y serán quebrantados: enredaránse, y serán presos” (Isaías 8:14-15).

• “Estabas mirando, hasta que una piedra fué cortada, no con mano, la cual hirió á la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó…. Y en los días de estos reyes, levantará el Dios del cielo un reino que nunca jamás se corromperá: y no será dejado á otro pueblo este reino; el cual desmenuzará y consumirá todos estos reinos, y él permanecerá para siempre. De la manera que viste que del monte fué cortada una piedra, no con manos, la cual desmenuzó al hierro, al metal, al tiesto, á la plata, y al oro; el gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir: y el sueño es verdadero, y fiel su declaración” (Daniel 2:34, 44-45).

El versículo 44 es una reminiscencia del adagio que dice: “No puedes romper las leyes de Dios; solamente te romperás tú en ellas”. Es como decir, “No puedes romper la ley de la gravedad; solamente te romperás a ti mismo si la ignoras”. La gente de todas las épocas tiene la opción de aceptar o rechazar a Jesús. Si aceptamos la piedra, se convierte en nuestro seguro fundamento. Si lo rechazamos, nosotros somos los perdedores.

Es interesante imaginar cómo la historia judía sería diferente si los líderes judíos hubieran aceptado a Jesús. No hubieran provocado a los romanos a la guerra que culminó con la destrucción de Jerusalén y del templo, en que “no será dejada aquí piedra sobre piedra, que no sea destruida” (24:2).

MATEO 21:45-46. QUERÍAN ECHARLE MANO

45Y oyendo los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos sus parábolas, entendieron que hablaba de ellos. 46Y buscando cómo echarle mano, temieron al pueblo; porque le tenían por profeta.

Un poco antes, los principales sacerdotes se habían aliado con los ancianos del pueblo (v. 23), pero aquí están aliados con los fariseos. Es un extraño acoplamiento porque los sacerdotes tendían a ser saduceos. Los fariseos y los saduceos tenían diferentes sistemas doctrinales y frecuentemente eran rivales. Aquí, sin embargo, se unen en contra de un enemigo común: Jesús.

Se hace claro para los principales sacerdotes y fariseos que la parábola de los dos hijos (vv. 28-32) y la viña (vv.33-40) son realmente historias sobre ellos y su desobediencia. Les gustaría haberle echado mano a Jesús, pero tienen miedo al pueblo, que creía que Jesús era un profeta. Su falla para actuar, sin embargo, solamente es temporal porque tendrán éxito dentro de unos pocos días, para condenar a Jesús a la cruz. Llevarán a cabo esto con la complicidad de la multitud, que se volverá contra Jesús y gritará: “¡Sea crucificado!” (27:22-23).

TEXTO CITADO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS procede de Spanish Reina Valera, situada enhttp://www.ccel.org/ccel/bible/esrv.html. Utilizamos esta versión de la Biblia porque consta de dominio público (no bajo protección de derechos de propiedad).

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