Mateo 2:13-232018-09-22T13:26:45+00:00

Comentario
Estudio de la Biblia

Mateo 2:13-23

RECURSOS PARA PREDICAR
Por Richard Niell Donovan
Traducción por Ángeles Aller


MATEO: PROFECÍA CUMPLIDA

Mateo, el primer libro del Nuevo Testamento, sirve de puente entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Mateo es judío, y escribe para lectores judíos. Tiene gran interés en el cumplimiento de la profecía, porque él espera persuadir a lectores judíos por medio de ella. Su Evangelio se refiere a profecía cumplida dieciséis veces (1:22; 2:5; 15, 17, 23; 3:3; 4:14; 8:17; 12:17; 13:14; 35; 21:4; 24:15; 26:54, 56 y 27:9), más del doble que el número en los otros tres Evangelios combinados.

Mateo va lejos en su búsqueda de profecía cumplida. Se refiere a textos que originalmente no fueron diseñados como profecías mesiánicas. En un caso (2:23), se refiere a un texto que no se encuentra en escritura judía.

MATEO 2:13-23: RESÚMEN

El Evangelio de Mateo incluye varias líneas paralelas entre Jesús y Moisés, dándonos una idea de Jesús como otro Moisés. Este Evangelio incluye varia de estas líneas paralelas:

• El asesinato de niños por Herodes se paralela al asesinato de infantes varones por el Faraón (Exod. 1:15-22).

• La huída de Jesús a Egipto para escapar de Herodes se paralela a Moisés escondido en las matas para escapar del Faraón, quien tramó asesinar a niños judíos para disminuir el poder judío y el peligro de una toma de poder por parte de los judíos (Exod. 1-2:10). También se paralela a la huída de Moisés a Madián para escapar persecución por asesinato (Exod. 2:11-22).

• La vuelta de Jesús a Israel se paralela a la subida de Moisés (de infante) al palacio del Faraón (2:1-10) y su vuelta del exilio después de la muerte del rey de Egipto (Exod. 3-4).

• “…que muertos son los que procuraban la muerte del niño” (Mateo 2:20) se paralela a “Ve, y vuélvete á Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte” (Exod. 4:19).

Sin embargo, hay un cambio significante en el relato del Nuevo Testamento. Cuando el Faraón se negó a liberar a israelitas, Dios mató a los hijos primer-nacidos de los egipcios. Moisés entonces llevó a los israelitas a través del Mar Rojo, matando soldados egipcios. Dios guió por fuerza. El relato de Mateo es bastante diferente. Dios no mata a Herodes o a sus soldados (aunque v. 19 relata la muerte de Herodes por causas ordinarias). En vez, Herodes mata los infantes y, en unos años, otros hombres matarán a Jesús. En el Antiguo Testamento, Dios manda por poder. En el Nuevo Testamento, Dios manda por vulnerabilidad.

Los lugares citados en esta lección son importantes. Jesús nace en Belén, la ciudad de David. Su viaje a Egipto es como el de la familia de Jacobo, que fue a Egipto para escapar del hambre; Farris dice que Jesús es empujado a Egipto por un hambre por justicia (Farris, 9).

Los eventos de esta lección demuestran como Jesús se crió en Nazarea en vez de Belén. En Galilea, crecerá rodeado de gentiles, lo cual es apropiado para un Evangelio que concluye con una misión para“todos los Gentiles” (28:19).

MATEO 2:13-15: LEVÁNTATE Y HUYE A EGIPTO

13Y partidos ellos, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José, diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y huye á Egipto, y estáte allá hasta que yo te lo diga; porque ha de acontecer, que Herodes buscará al niño para matarlo. 14Y él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fue á Egipto; 15Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fue dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo.

Imagina como se debe de sentir José. No mucho antes, era un ciudadano respetado de clase media, que pronto se iba a casar. Ahora, unos meses después, es un fugitivo del reino y sus soldados. Entre tanto, tenemos una boda (1:24), el nacimiento de un nuevo infante, la visita de los Reyes Magos con sus raros regalos (2:1-12), y la visita de un ángel (2:13). José debe sentirse como si ha entrado en un carnaval.

“Y él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fue á Egipto” (v. 14). José se lleva a María y a Jesús a Egipto, donde permanecen hasta que muera Herodes. No es raro que israelitas busquen refugio en Egipto cuando la vida se pone difícil en otro lugar, y Egipto tiene una substancial población judía. José y su familia no viven aislados.

Como se menciona arriba, este viaje recuerda al cuento de Moisés como infante. También recuerda al cuento del José anterior, cuyo viaje a Egipto preparó el camino para el nacimiento de la nación israelita y el éxodo (Gen. 37-50). El primer José era un soñador y un intérprete de sueños. Dios también se le aparece a este nuevo José en sueños (1:20; 2:13, 19).

Un exilio forzado trae dificultades, especialmente para los pobres. José y su familia salen “de noche,” la misma noche de la aparición del ángel. Estaban lejos de su casa cuando apareció el ángel, y no pudieron regresar a su casa para resolver asuntos o recoger las herramientas de José. Entre tanto, tendrían que pagar comida y alojamiento por el camino. El oro, incienso y mirra que los Reyes Magos le dieron al bebé Jesús (2:1-12) pueden ser las provisiones que Dios les da para el viaje. Estos regalos valen mucho y son portátiles. José puede venderlos por el camino como sea necesario hasta que se establezcan. Para más largo plazo, José seguro que puede encontrar trabajo en Egipto como carpintero.

José modela obediencia total. Aunque su situación se ha puesto tan peculiar, José obedece sin quejarse. No dice una palabra. Sabemos poco de él, pero su rápida obediencia es crítica para que se cumpla el plan de Dios. Solo conoce el próximo paso del viaje, y lo toma.

Así también es nuestra obediencia crítica para el plan de Dios. No podemos ver por completo el plan de Dios para nuestras vidas al igual que José no lo podía ver para su vida, pero podemos estar seguros que nuestra fe nos llevará a cosas grandes también. No siempre nos daremos cuenta de ellas. A veces una semilla que plantamos crecerá, sin verla, en otro lugar. De todos modos, Dios no nos fallará en bendecir nuestra lealtad.

“Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fue dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo” (v. 15). El versículo es Oseas 11:1. El original dice, “Cuando Israel era un niño, le amé, de Egipto llamé a mi Hijo.” Esto no era una profecía, sino que un simple comentario de la liberación de los israelitas de su esclavitud en Egipto por parte de Dios.  A menudo, Mateo encuentra este tipo de conexiones mesiánicas en las Escrituras hebreas.

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MATEO 2:16-18: HERODES MATÓ A TODOS LOS NIÑOS

16Herodes entonces, como se vio burlado de los magos, se enojó mucho, y envió, y mató á todos los niños que había en Belem y en todos sus términos, de edad de dos años abajo, conforme al tiempo que había entendido de los magos. 17Entonces fue cumplido lo que se había dicho por el profeta Jeremías, que dijo:

18Voz fue oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido:
Raquel que llora sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron.

“Herodes…mató a todos los niños que había en Belén y en todos sus términos, de edad de dos años abajo” (v. 16). No existe otro relato de este evento más que el de Mateo, pero el cuento concuerda con las maneras sanguinarias de Herodes. Mata a cualquiera que considere su rival, incluyendo a tres de sus hijos. No hay razón por no creer este relato de la masacre de infantes. Belén no es una ciudad grande, puesto que los varones de dos años o menos no serían muchos – quizá veinte (aunque la temprana iglesia exageraba este número). En un tiempo y lugar tiránico, el incidente podría haber escapado ser notado, menos por los que quedaron directamente afectados.

Sería difícil imaginar tal comportamiento malvado si no lo hubiéramos visto. Comportamiento sanguinario por una tribu – o religión – contra otra es común. Herodes está vivo y sano – y no solo en otra gente. Hay un poco de Herodes en cada uno de nosotros cuando nos sentimos amenazados – o sentimos que nuestros seres queridos son amenazados.

Vale la pena notar que Dios no para la masacre. Dios nos permite la libertad para hacer el bien o el mal.

“Voz fue oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido: Raquel que llora sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron” (v. 18). Mateo cita a Jeremías 31:15, que retrataba la tristeza de Raquel, la esposa de Jacobo, frente al destino de su pueblo dirigido hacia el cautiverio. Raquel estaba muerta, claramente, y suponía ser enterrada en Ramá – o quizá en Belén – en la ruta hacia Babilonia. Hasta que en su tumba lloró por el destino de sus hijos mientras desfilaban a su lado, encadenados. Otra vez, el versículo de Jeremías no tiene nada que ver con la masacre de los inocentes en Belén. Otra vez, Mateo admitiría que el intento original no tenía nada que ver con los inocentes, pero discutiría que el versículo mira hacia delante tanto como hacia atrás.

En versículo 15, Mateo dice, “Para (hina – para) que se cumpliese lo que fue dicho por el Señor,” sugiriendo que Dios tiene una mano en el cumplimiento. En versículo 17, dice, “Entonces (tote – en ese tiempo) fue cumplido”, sugiriendo que Dios no está detrás del cumplimiento.

Raquel rehusó ser consolada. Cualquier madre que ha perdido un hijo puede comprender la agonía inconsolable de Raquel.

MATEO 2:19-21: MAS MUERTO HERODES

19Mas muerto Herodes, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José en Egipto, 20Diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y vete á tierra de Israel; que muertos son los que procuraban la muerte del niño. 21Entonces él se levantó, y tomó al niño y á su madre, y se vino á tierra de Israel.

Herodes el Grande murió en el año 4 a.C. Esta fecha nos ayuda a aproximar el año del nacimiento de Jesús, que tuvo que ser 2-3 años antes – 7-6 a.C.

“Los que procuraban la muerte del niño” (v. 20). “El plural sugiere la complicidad de los ‘altos sacerdotes y escribanos’ (2:4) y quizá hasta ‘todo Jerusalén’ (2:3). Esta expresión señala hacia el cuento de la pasión y a los enemigos de Jesús allí (véase 26:3)” (Harrington, 45).

El ángel, que estuvo callado por un período de tiempo, pone otra vez en acción el plan de Dios. Como se anota arriba, las palabras del ángel recuerdan a la llamada de Dios a Moisés (Exod. 4:19). Otra vez, José obedece sin quejarse y sin comentario.

MATEO 2:22-23: HABÍA DE SER LLAMADO NAZARENO

22Y oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, temió ir allá: mas amonestado por revelación en sueños, se fue á las partes de Galilea. 23Y vino, y habitó en la ciudad que se llama Nazarea: para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que había de ser llamado Nazareno.

Cuando Herodes el Grande muere, su reino es dividido entre sus hijos. Arquelao se convierte en tetrarca (un título menor que el de rey) de Judea. Su violencia extrema causa tantos problemas que los romanos le depondrán en el año 6 d.C., después del cual Judea será regido por un procurador romano excepto por el reinado de Herodes Agripa I (d.C. 41-44). José conoce la reputación de Arquelao y tiene miedo. Otra vez, recibe sus instrucciones en un sueño, y otra vez obedece. Herodes Antipas, el hermano de Arquelao, reina en Galilea, pero es un regidor mucho más ilustrado.

“Había de ser llamado Nazareno” (v. 23). José y su familia se establecen en Nazarea. Mateo atribuye esto al cumplimiento de la profecía, “Será llamado Nazareno.” Hay un problema aquí, porque ninguna de las palabras, Nazarea o Nazareno, aparecen en ninguna parte del Antiguo Testamento. Puede ser un juego de palabras. La palabra, Nazarea, suena mucho como dos palabras del Antiguo Testamento,nazarite y neser. Un nazarite es una persona que se distingue como sagrada (Num. 6), lo cual también es verdad de Jesús. Neser aparece en Isaías 11:1, un texto mesiánico: “Y saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago (neser) retoñará de sus raíces.” Jesús es claramente la rama que crecerá de esas raíces.

TEXTO CITADO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS procede de Spanish Reina Valera, situada enhttp://www.ccel.org/ccel/bible/esrv.html. Utilizamos esta versión de la Biblia porque consta de dominio público (no bajo protección de derechos de propiedad).

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