Marcos 6:14-292018-11-20T08:51:24+00:00

Comentario
Estudio de la Biblia

Marcos 6:14-29

Por Richard Niell Donovan
Traducción por Ángeles Aller

MARCOS 6:14-29. EL MARTIRIO DE JUAN BAUTISTA

Las palabras que abren este Evangelio dicen: “Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío á mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino delante de ti” (1:1-2). El mensajero era Juan Bautista (1:3-11). Juan preparó el camino predicando un bautizo de arrepentimiento para recibir el perdón de los pecados (1:4). Después del arresto de Juan (que prepara el escenario para los comienzos del ministerio de Jesús), Jesús vino a Galilea predicando el mismo mensaje, “Arrepentíos, y creed al evangelio” (1:14-15).

La misión de los doce (6:6b-13) nos lleva a esta historia del martirio de Juan, pero Marcos concluye la historia de la misión (6:30) justo después de contarnos la historia del martirio (6:14-29). Intercala la historia del martirio dentro de la historia de la misión por una razón. La misión de los discípulos tiene bastante éxito (6:12-13), y nos asegura que la obra de Dios continuará aún ante el martirio de uno de sus más grandes sirvientes. Estando bajo gran persecución, la iglesia de Marcos necesitaba oír algo así. También nosotros necesitamos oírlo porque, igual que la gente de Dios a través de los siglos, solemos interpretar momentos difíciles como señal que el mal ha ganado sobre Dios.

Esta historia también tiene otro propósito. La muerte de Juan y la de Jesús nos advierten que Dios no siempre premia discípulos fieles con una vida fácil. El cristiano profético puede ser decapitado – crucificado – echado a los leones – expulsado de la universidad – despedido de su trabajo – ser exigido a pedir perdón. El camino de los que dicen la verdad es estrecho y está lleno de baches. No debemos esperar un aplauso por predicar de manera profética.

MARCOS 6:14-16. OYÓ DE LA FAMA DE JESÚS

14Y oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombre se había hecho notorio; y dijo: Juan el que bautizaba, ha resucitado de los muertos, y por tanto, virtudes obran en él. 15Otros decían: Elías es. Y otros decían: Profeta es, ó alguno de los profetas. 16Y oyendo lo Herodes, dijo: Este es Juan el que yo degollé: él ha resucitado de los muertos.

“Y oyó el rey Herodes” (v. 14). Herodes Antipas verdaderamente no es rey, sino tetrarca – gobernador de la cuarta parte del territorio que su padre reinó. Su porción consta de Galilea y Perea (Mateo 14:1; Lucas 9:7). Rige según le place a Roma, y está sujeto a su liderazgo. Ha regido desde el año 4 a.C., pero será depuesto y exiliado en el año 36 d.C. Considere esto un momento – los cuarenta años de su reinado terminarán de manera vergonzosa no mucho después de involucrarse en las muertes de Juan y Jesús.

El nombre de Herodes nos llama la atención. Antes, Herodes el Grande intentó matar al bebé Jesús (Mateo 1-20). Herodes Rachéalo amenazó a José y a su familia (Mateo 2:22) Ahora, Herodes Antipas asesina a Juan Bautista.  La mención de su nombre nos avisa del peligro que se avecina.

“Y oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombre se había hecho notorio” (v. 14). Aunque ésta es la historia de la muerte de Juan, comienza mencionando a ambos Herodes y Jesús. El vínculo entre Herodes, Juan, y Jesús es importante en este texto. Hemos visto vínculos entre Juan y Jesús desde el principio:

• María y Elisabet celebraron sus embarazos juntas, y Elisabet le contó a María del papel tan preeminente que su hijo llevaría a cabo.

• Juan preparó el camino para Jesús.

• Juan bautizó a Jesús, y su bautizo dio ocasión para que Dios revelara a Jesús como su hijo.

Ahora ambos Juan y Jesús están vinculados a Herodes, quien tomará parte en sus muertes (véase Lucas 23:7-15).

• Herodes mata a Juan por decir la verdad. Con tiempo, veremos a Herodes involucrado en la muerte de Jesús.

• Herodes es ambivalente con Juan, igual que lo será con Jesús (Lucas 23). Herodes y Pilatos tendrán dudas al momento de autorizar la ejecución de Jesús, pero ambos se dejarán alentar por una multitud de gente.

• Los discípulos de Juan “vinieron y tomaron su cuerpo, y le pusieron en un sepulcro” (v. 29). José de Arimatea hará lo mismo con Jesús.

• Ambos Juan y Jesús continúan ejerciendo su fuerza después de morir. La muerte de Juan continúa obsesionando a Herodes, y cree que Jesús es Juan resucitado (6:16). Jesús, de hecho, será resucitado.

Esto, entonces, es más que una historia de Juan. Es una historia de Jesús – un vistazo de la muerte que sufrirá y la resurrección que seguirá. Juan preparó el camino para Jesús con su vida tanto como con su muerte.

Los discípulos también se encontrarán en ese camino. Norman Perrin descubrió la siguiente configuración (mencionada en Williamson, 123):

• Juan Bautista predica (1:4-8) y es entregado (1:14; 6:17-29).

• Jesús predica (1:14-15) y es entregado (9:31; 10:33, 14, 15:1, 10, 15).

• Los discípulos predican (6:7-13) y son entregados (13:9-13).

Algunos piensan de Jesús como Elija; otros, como profeta; pero Herodes le ve como “Juan el que yo degollé: él ha resucitado de los muertos” (v. 16):

• La gente espera que Elija regrese antes del final (Malaquías 4:5-6), y Jesús les dice a los discípulos que Juan es Elija (Marcos 9:13; Mateo 11:14).

• La gente respeta los profetas – por lo menos los que llevan muertos mucho tiempo – pero Juan es el primer profeta que han visto en siglos. Es verdad que Jesús también es un profeta, pero él es más que un profeta (8:27-30).

• No tiene sentido que Jesús sea Juan resucitado, porque Jesús y Juan viven al mismo tiempo y se conocen.

• Pronto, Pedro identificará a Jesús correctamente: “Tú eres el Cristo” (8:29).

“Otros decían: Elías es” (v. 15). Existen paralelos cercanos entre esta historia y la de Elías, Acab, y Jezabel (1 Reyes 16).

• El pecado de ambos reyes incluye sus matrimonios con mujeres malvadas (1 Reyes 16:31; Marcos 6:1-8).

• Ambos Elías y Juan retan a sus respectivos reyes de manera profética, causando que Jezabel y Herodías tramen matanza.

• Ambos reyes son hombres débiles que se encuentran atrapados entre una confrontación con un profeta y el miedo de una esposa fuerte.

• Jezabel falla en su intento de matar a Elías, pero Herodías cumple con el suyo de matar a Juan.

MARCOS 6:17-20. MAS HERODÍAS ACECHABA A JUAN

17Porque el mismo Herodes había enviado, y prendido á Juan, y le había aprisionado en la cárcel á causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano; pues la había tomado por mujer. 18Porque Juan decía á Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano. 19Mas Herodías le acechaba, y deseaba matarle, y no podía: 20Porque Herodes temía á Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le tenía respeto: y oyéndole, hacía muchas cosas; y le oía de buena gana.

“Le había aprisionado en la cárcel” (v. 17). Josefus dice que Juan fue encarcelado bajo orden de Herodes en el palacio de Machaero, al sur de Perea, un lugar alejado de Tiberio, donde pensamos que este banquete tuvo lugar. Sin embargo, la acción rápida del ejecutor en vv. 27-28 sugiere que Juan es prisionero en el palacio donde toma lugar el banquete.

“Á causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano; pues la había tomado por mujer” (v. 17). Herodes arrestó a Juan y le encarceló por la oposición de Juan a su matrimonio con Herodías, la previa esposa de su hermano. El nombre del hermano de Herodes está en duda. Marcos le llama Felipe, pero Josefus dice que el hermano también se llamaba Herodes, como muchos otros hombres de esa familia.

El árbol de la familia Herodes es complejo y preocupante. Herodes el Grande se casó con varias mujeres que le dieron siete hijos. Herodías es hija de uno de esos siete. Ella se casa con dos de los siete hijos – esto significa que sus dos esposos también son sus tíos. Herodes el Grande era bastante paranoico, y mató a tres de sus siete hijos por miedo a que intentasen deponerle. De los cuatro hijos que quedaron, tres se casan o con Herodías o con la hija de Herodías (Barclay, 150-151).

“Porque Juan decía á Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano” (v. 18). Juan demostró gran valor al criticar al rey por haber violado la ley del Tora casándose con la esposa de su hermano (Levíticos 18:16; 20:21). Eso hubiera sido legal bajo algunas circunstancias en las que el hermano estuviera muerto (Deuteronomio 25:5-10), pero el hermano de Herodes está vivo.

“Mas Herodías le acechaba, y deseaba matarle, y no podía: Porque Herodes temía á Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le tenía respeto” (vv. 19-20). Nos sorprende la reacción de Herodes a la crítica de Juan. “Le tenía respeto” (v. 20). Suena como si el motivo de Herodes por arrestar a Juan tenía doble propósito – poner fin a su crítica y protegerle de la ira de Herodías. Mientras Juan estuviera bajo la custodia de Herodes, no podría provocar más a Herodías y también quedaría fuera del alcance de ésta.

Herodes, “oyéndole, hacía muchas cosas; y le oía de buena gana” (v. 20). Esperaríamos que Herodes se tapase los oídos a las críticas de Juan, pero santidad y verdad tienen mucho poder. Los que se encuentran en puestos de poder suelen rodearse de gente que les diga “sí” – gente que les diga lo que quieren oír. Lo hacen porque prefieren oír alabanzas a críticas – no quieren que sus subordinados encuentren objeciones con su programa. Pero a veces, como alguien que ha tomado demasiados dulces, el líder que no ha oído más que alabanzas añora oír algo más substancial – algo más nutriente – una palabra de verdad.

“Porque Herodes temía á Juan, sabiendo que era varón justo y santo” (v. 20). Aunque Juan es un hombre simple sin aires de poder, Herodes le teme. Aunque Juan le confronte, diciéndole cosas que prefiere no oír, a Herodes sin embargo le gusta escuchar a Juan. Aunque Herodes seguramente ya tiene consejeros que con gusto le ofrecen consejo, él es atraído por la integridad sólida de Juan. Nosotros, como predicadores, debemos recordar la autoridad de la santidad y la verdad.

Herodías, antes la esposa de Felipe y ahora la esposa de Herodes, es una historia diferente. Ella “le acechaba (a Juan), y deseaba matarle” (v. 19).  Frustrada por la protección que Herodes le brindaba a Juan, ella esperó su oportunidad pacientemente. Herodías es el arquetipo de una reina malvada, tal como Jezabel.

Rabíes judíos enseñaban que una buena mujer se podría casar con un hombre malo con esperanzas de reformarle, pero que un hombre bueno no se debería casar con una mujer mala por miedo a que ella le lleve abajo. La verdad es que ni un hombre malo ni una mujer mala tienen ninguna ventaja. El Nuevo Testamento les dice a cristianos que estén enyugados – que busquen un esposo o una esposa creyente.

MARCOS 6:21-25. Y VENIDO UN DÍA OPORTUNO

21Y venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su nacimiento, daba una cena á sus príncipes y tribunos, y á los principales de Galilea; 22Y entrando la hija de Herodías, y danzando, y agradando á Herodes y á los que estaban con él á la mesa, el rey dijo á la muchacha: Pídeme lo que quisieres, que yo te lo daré. 23Y le juró: Todo lo que me pidieres te daré, hasta la mitad de mi reino.24Y saliendo ella, dijo á su madre: ¿Qué pediré? Y ella dijo: La cabeza de Juan Bautista. 25Entonces ella entró prestamente al rey, y pidió, diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan Bautista.

“Y venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su nacimiento, daba una cena á sus príncipes y tribunos, y á los principales de Galilea” (v. 21). La oportunidad de Herodías viene finalmente como resultado de la danza de su hija (v. 22). La NRSV identifica a la hija como Herodías, pero reconoce que “otras autoridades antiguas dicen que era la hija de Herodías misma.” Josefus la llama Salomé.

“Y entrando la hija de Herodías, y danzando, y agradando á Herodes y á los que estaban con él” (v. 22). El baile sería un baile licencioso que la mayoría de padres detendría rápidamente – pero Herodes no. La familia Herodes es conocida por su perverso comportamiento, y basado en lo que sabemos de Herodes de otras fuentes, eso es creíble.

“Todo lo que me pidieres te daré, hasta la mitad de mi reino” (v. 23). La oferta de Herodes de la mitad de su reino es “una estafa, porque Roma no le permitiría regalar un acre de tierra” (Edwards, 187).

Poco espera Herodes lo que le pide la hija. Ella pide consejo de su madre, quien le dice que pida la cabeza de Juan Bautista (v. 24). “Y el rey se entristeció mucho; mas á causa del juramento, y de los que estaban con él á la mesa, no quiso desecharla” (v. 26). Como Pilatos, las convicciones de Herodes se derriten rápidamente ante una multitud.

Herodías pide solo la cabeza de Juan Bautista; Salomé añade su toque personal – “en un plato” – un toque macabro particularmente para un banquete (v. 25).

Hay un número de paralelos entre esta escena y la historia de Ester – paralelos que serían aparentes para los lectores judíos del Evangelio de Marcos:

• Ambas Ester y Salomé ganan ventaja sobre enemigos durante un banquete.

• Ester ganó el favor del rey (Ester 5:2) y Salomé “agradaba a Herodes” (v. 22).

• Ambos reyes ofrecen la mitad de su reino (Ester 5:3; Marcos 6:23).

• Mientras que Ester no pidió la muerte de su enemigo, Amán, sí expuso su traición. Esto resultó en su muerte tras ser colgado desde la horca que él mismo había preparado para Mardoqueo, el tío de Ester (Ester 6). Salomé pide la muerte de Juan, un pedido que Herodes cumple rápidamente.

• La diferencia más grande entre las dos historias es que Ester solo buscaba exponer la traición de Amán para poder salvar a su pueblo – en el fondo, sus motivos eran puros. No podemos decir lo mismo de Salomé y Herodías.

MARCOS 6:26-29. FUE Y LE DEGOLLÓ EN LA CÁRCEL

26Y el rey se entristeció mucho; mas á causa del juramento, y de los que estaban con él á la mesa, no quiso desecharla. 27Y luego el rey, enviando uno de la guardia, mandó que fuese traída su cabeza;28El cual fue, y le degolló en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato, y la dio á la muchacha, y la muchacha la dio á su madre. 29Y oyéndolo sus discípulos, vinieron y tomaron su cuerpo, y le pusieron en un sepulcro.

“Y luego el rey, enviando uno de la guardia, mandó que fuese traída su cabeza; El cual fue, y le degolló en la cárcel” (v. 27). El rey envía un soldado para traer la cabeza de Juan en un plato, y esto se cumple.

El guardia “trajo su cabeza en un plato, y la dio á la muchacha” (v. 28). La cabeza se le presenta a la hija, y ésta se la pasa a su madre. Es difícil imaginar una niña y una madre que puedan aguantar una escena tan sangrienta, pero Marcos no anota ningún disgusto por parte de ninguna de ellas.

Marcus anota el paralelo entre el pasar de este plato y el pasar del pan en la historia del alimentar a los cinco mil (6:30-44), que aparece inmediatamente después de esta historia. Sugiere que en esta historia de Juan tenemos “un tipo de eucaristía demoníaca” (Marcus, 403).

“Y oyéndolo sus discípulos, vinieron y tomaron su cuerpo, y le pusieron en un sepulcro” (v. 29). Éste es otro paralelo con el entierro de Jesús. Mientras que los discípulos de Jesús le abandonan y no reclaman su cuerpo (14:50), José de Arimatea, un discípulo secreto, se ocupa del entierro (15:43-46).

Josefus relata una secuencia interesante a esta historia. Para casarse con Herodías, Herodes Antipas se divorció de su primera esposa, la hija del Rey Aretas de Nabatea. Para vengar el insulto, Aretas empieza una guerra con Herodes Antipas y le derrota gravemente. Eso, entre otras cosas, causará que Roma deponga a Antipas y le exilie a Gaul. Cristianos de la temprana iglesia veían esto como castigo por el papel que Herodes tomó en las ejecuciones de Juan y Jesús.

TEXTO CITADO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS procede de Spanish Reina Valera, situada enhttp://www.ccel.org/ccel/bible/esrv.html. Utilizamos esta versión de la Biblia porque consta de dominio público (no bajo protección de derechos de propiedad).

BIBLIOGRAFÍA:

Barclay, William, Gospel of Mark (Edinburgh: The Saint Andrew Press, 1954)

Brooks, James A, The New American Commentary: Mark (Nashville: Broadman Press, 1991)

Brueggemann, Walter; Cousar, Charles B.; Gaventa, Beverly R.; and Newsome, James D., Texts for Preaching: A Lectionary Commentary Based on the NRSV — Year B (Louisville: Westminster John Knox Press, 1993)

Craddock, Fred B.; Hayes, John H.; Holladay, Carl R.; Tucker, Gene M., Preaching Through the Christian Year, B (Valley Forge: Trinity Press International, 1993)

Edwards, James R., The Gospel According to Mark (Grand Rapids: William B. Eerdmans Publishing Co., 2002)

France, R.T., The New International Greek Testament Commentary: The Gospel of Mark (Grand Rapids: William B. Eerdmans Publishing Co., 2002)

Geddert, Timothy J., Believers Church Bible Commentary: Mark (Scottdale, PA: Herald Press, 2001)

Grant, Frederick C. and Luccock, Halford E., The Interpreter’s Bible, Vol. 7 (Nashville: Abingdon, 1951)

Hare, Douglas R. A., Westminster Bible Companion: Mark (Louisville: Westminster John Knox Press, 1996)

Hooker, Morna D., The Gospel According to Saint Mark (Hendrickson Publishers, 1991)

Marcus, Joel, The Anchor Bible: Mark 1-8 (New York: Doubleday, 1999)

Perkins, Pheme, The New Interpreter’s Bible, Vol. VIII (Nashville: Abingdon, 1995)

Williamson, Lamar Jr., Interpretation: Mark (Atlanta: John Knox Press, 1983)

Copyright 2006, 2018 Richard Niell Donovan