Marcos 1:9-152018-09-30T20:43:06+00:00

Comentario
Estudio de la Biblia

Marcos 1:9-15

Por Richard Niell Donovan
Traducción por Emmanuel Vargas Alavez

MARCOS 1:9-15. RESUMEN

Marcos cubre mucho territorio en estos pocos versículos. Ahí reúne el bautismo de Jesús, su tentación, su anuncio de que el reino está cerca, y su llamado al arrepentimiento y a creer.

Marcos usa un lenguaje fuerte. Los cielos “se abren” (v. 10). El Espíritu “le impele al desierto” “luego” (inmediatamente) siguiendo su bautismo (v. 12). Fue tentado por Satán, estuvo con las fieras, y fue servido por los ángeles (v. 13). Llama a sus oyentes “arrepentíos, y creed al evangelio” (las buenas nuevas) (v. 15).

En el Éxodo, Israel pasó por las aguas del mar Rojo al seco aire del desierto. Ahí encontraron muchas tentaciones durante sus cuarenta años de jornada. Ahora Jesús pasa a través de las aguas del bautismo del río Jordán y, “todavía mojado por las aguas del Jordán, es sumergido en el desierto” (Craddock, 140). Casi podemos sentir el repentino frío cuando el aire del desierto rápidamente evapora el agua de su cuerpo. Existe, sin embargo, una importante diferencia entre la experiencia de los antiguos israelitas y la experiencia de Jesús. Los israelitas frecuentemente fallaron en las pruebas, Jesús no.

MARCOS 1:9-11. BAUTIZADO POR JUAN EN EL JORDÁN

9Y aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazarea de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. 10Y luego, subiendo del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre (griego = eis, dentro de) él. 11Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento.

Marcos comienza su evangelio con el relato de Juan el Bautista “predicaba el bautismo del arrepentimiento para remisión de pecados” en el desierto (vv. 1-8). La gente de Judea y Jerusalén venían en masa a verlo (v. 5) y Jesús de Galilea viene solo para ser bautizado por Juan en el Jordán (v. 9):

• Jerusalén es el lugar del templo y el centro del culto de Dios, pero Jerusalén también sería el centro de la oposición a Jesús y el lugar donde moriría.

• Galilea, en contraste, está localizada a bastante distancia del templo y tiene una gran población gentil. Desde su perspectiva religiosa, tiene poco que apreciar, pero es donde Jesús inicia su ministerio (v. 14) y disfruta de gran popularidad, y es a Galilea que regresará para darles una comisión a los discípulos y para ascender a los cielos (16:14-20).

La descripción de Marcos sobre el bautismo es mínima, tal como es la mayoría de este evangelio. Jesús “fue bautizado” (griego = ebaptisthe) por Juan. La voz pasiva de este verbo sirve para poner a Jesús en el frente y a Juan en el trasfondo. Sería muy difícil para Marcos disminuir todavía más la acción de Juan en el bautismo, excepto si no lo mencionara del todo.

La gente de Judea y Jerusalén venía por el bautismo de Juan, “confesando sus pecados” (v. 5). Jesús no tiene pecados qué confesar, pero en su bautismo se “asocia con los pecadores y se pone a sí mismo entre los culpables, no para encontrar la salvación por sí mismo, no a cuenta de su propia culpa en su huída de la irá que viene, sino porque está unido con la iglesia y es quien trae la divina misericordia” (A. Schlatter, citado por Lane, 58).

Cuando Jesús sale del agua, “vio abrirse (griego=schizomenous, romperse, dividirse) los cielos.” Esto contesta la oración de Isaías “¡Oh, si rompiese los cielos, y descendieras, y á tu presencia se escurriesen los montes” (Isaías 64:1). Marcos usará este verbo una vez más en su evangelio para describir el velo del templo que “se rasgó en dos, de alto á bajo”, un evento seguido por el centurión confesando que Jesús era el Hijo de Dios (15:38-39).

El Espíritu desciende sobre Jesús como una paloma. El Espíritu responde a Jesús “subiendo del agua,” “descendiendo” sobre Jesús (en griego dice que el Espíritu desciende en [griego = eis] más que sobre él). El símbolo de la paloma no es muy cierto aquí. Algunos estudiosos han sugerido que recuerda al Espíritu de Dios moviéndose sobre las aguas (Génesis 1:2), pero también recuerda a la paloma que viene con la rama de olivo después del diluvio, prometiendo que la salvación está cerca (Génesis 8).

“Y hubo una voz de los cielos”. En este evangelio, la voz divina habla solamente en el bautismo de Jesús y en su transfiguración. En ambos episodios, las palabras son casi idénticas. Aquí la voz habla a Jesús, “Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento”. En la transfiguración, la voz se dirige a los tres discípulos diciendo, “Este es mi Hijo amado; á él oíd” (9:7).

• “Tú eres mi hijo amado” alude al Salmo 2:7, donde el hijo es el rey de Israel. En el Antiguo Testamento, solamente se refiere a Israel, al rey de Israel, y a los ángeles como hijos de Dios.

• “Mi Hijo amado”, nos hace pensar en Abraham, que amaba a su hijo Isaac, tanto como cualquier padre ha amado a su hijo, y a quien Dios llamó para que sacrificara a su hijo en la montaña (Génesis 22; ver también Hebreos 11:17-19). El ángel detuvo la mano de Abraham y salvó a su amado hijo, pero no habría un ángel que salvara al amado Hijo de Dios de la muerte.

• “…en ti tomo contentamiento”, alude a Isaías 42:1, donde Dios habla de “mi escogido en quien mi alma toma contentamiento: he puesto sobre él mi espíritu, dará juicio á las gentes”.

Algunos estudiosos han propuesto que, dado el pronunciamiento de la voz del cielo, el bautismo es un rito de adopción en el que Jesús se convierte en el Hijo de Dios. Sin embargo, la voz usa casi las mismas palabras que en la transfiguración. Jesús de seguro no sería adoptado dos veces. En su lugar, Jesús es el Hijo de Dios desde el principio, y la voz del cielo simplemente anuncia lo que por mucho tiempo ha sido verdad.

MARCOS 1:12-13. EL ESPÍRITU LE IMPELE AL DESIERTO

12Y luego el Espíritu le impele (griego = ekballei) al desierto. 13Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado (griego = peirazomenos) de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servían(griego = diekonoum).

Jesús será tentado (griego = peirazomenos, probar o tentar) en el desierto por Satanás, pero es llevado (griego = ekballei, impulsado, llevado, y ésta es la palabra que se usará para hablar del exorcismo de demonios) al desierto por el Espíritu. Lo abrupto de esto nos sorprende. Nosotros pensaríamos que, siguiendo al bautismo, los ángeles vendrían a servir a Jesús, o que habría una celebración con cantos celestiales. En todos los evangelios, sin embargo, Jesús va directo de su bautismo a su tentación. Podríamos pensar en su bautismo como la comisión que se le da, y en su tentación como la experiencia que lo fortalece, que lo hace resistente. A través de toda la historia de Israel, el desierto ha sido donde los israelitas han sido probados y frecuentemente han fallado, pero también donde han profundizado su espiritualidad. A diferencia de los israelitas, Jesús no falla en esa prueba.

Luccock nota que la vida de un cristiano o cristiana no está caracterizada por una larga serie de clímax, sino un paisaje lleno de colinas y valles. El bautismo de Jesús es un gran momento, pero es seguido luego(la palabra favorita de Marcos) por la prueba en el desierto. Así es para nosotros. Tenemos nuestras subidas y bajadas.

Jesús estuvo en el desierto por cuarenta días. Cuarenta es un número frecuentemente asociado con experiencias espirituales intensas. Dios hizo llover por cuarenta días y cuarenta noches para limpiar la tierra (Génesis 7:12). Los israelitas estuvieron en el desierto por cuarenta años. Moisés pasó cuarenta días y cuarenta noches en el monte Sinaí (Éxodo 34:28), y Elías caminó por cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte Horeb (1 Reyes 19:8).

Parece extraño que Marcos mencione a Jesús estando entre las fieras. Aunque hay un buen numero de especies que tienen su hogar en el desierto, tienden a ser reptiles más que mamíferos; es decir, quietos, ocultos, que no se entremeten. El desierto parece vacío, solo. ¿Por qué Marcos menciona a fieras? Algunos estudiosos han sugerido que Marcos intenta mostrar a Jesús viviendo apaciblemente con los animales silvestres. A diferencia de los israelitas en su jornada por su desierto, Jesús no tiene compañeros humanos en el desierto, pero experimenta armonía con los elementos silvestres que a nosotros parecen provocarnos miedo.

Pero Edwards nota que el evangelio de Marcos fue probablemente escrito en los años 60 del primer siglo, cuando Nerón estaba descuartizando a los cristianos.  Si este evangelio fue escrito, como parece serlo, durante o poco después de ese período de persecución, podemos estar seguros de que la mención de fieras no trajo la imagen de un apacible reino a la mente de los primero lectores de Marcos.

Los ángeles que hemos anticipado que seguirían al bautismo de Jesús, ahora le sirven (griego =diekonoun). Diekonoun es la palabra de la que se deriva nuestra palabra “diácono”, y tiene que ver con servicio. ¿Qué tipo de servicio pueden haberle dado los ángeles a Jesús? Si su servicio viene al final del tiempo de Jesús en el desierto, tal vez le proveen a Jesús comida, agua, ropa limpia, y un baño. Sin embargo, el versículo 13 suena como si los ángeles están con Jesús durante toda su experiencia en el desierto.

A diferencia de Mateo y Lucas, Marcos no reporta el resultado de la tentación. No existe mención de las tentaciones específicas o de las rápidas respuestas de Jesús para combatir las propuestas de Satanás.

MARCOS 1:14-15. EL REINO DE DIOS ESTÁ CERCA

14Mas después que Juan fue encarcelado (griego = paradothenai), Jesús vino á Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, 15Y diciendo: El tiempo (griego = kairos) es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al evangelio (griego = euangelion).

“Después que Juan fue encarcelado” (griego = paradothenai, de paradidomi, entregar, traicionar; arrestar es una traducción débil). Paradidomi será usada en este evangelio no solamente para Juan el Bautista, sino también para los discípulos (13:9, 11-12) y para Jesús (9:31; 10:33; 14:21, 41, y otros). “Marcos no especifica al agente de este ‘entregar’… pero en el famoso pasaje del ‘siervo sufriente’ (Isaías 53:6-12) y en los Salmos del justo sufriente (Salmo 27:12; 41:2, y otros) se refiere a la acción de Dios de liberar a sus siervos escogidos del sufrimiento y la muerte” (Marcus, 171).

Judas traicionará a Jesús y los sacerdotes lo arrestarán y condenarán, pero la mano de Dios está en esto. El plan de Dios se está implementando. Juan fue el precursor, el que preparó el camino para el que había de venir (vv. 1-8), y el paradidomi de Juan introduce el principio del ministerio de Jesús. “Cada vez que alguien es entregado, se alcanza una nueva etapa en la proclamación de las buenas nuevas. La entrega de alguien lleva directamente al ministerio de otro. Para Marcos, este es el camino; es el camino de la cruz (8:34). La pasión (muerte) de un fiel mensajero de Dios nunca es una derrota para el reino secreto (4:11); siempre hay una salida a través de la cual el reino avanza y crece” (Geddert, 35).

Al mero principio de este evangelio, Juan fue el predicador, y ahora Jesús toma su lugar, “proclamando las buenas nuevas (griego=euangelion, evangelio o buenas nuevas) de Dios, y diciendo “El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al evangelio”.

Marcos comienza su evangelio con estas palabras “Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios” (v. 1). Ahora Jesús viene proclamando las buenas nuevas de Dios. ¿Son estas buenas nuevas de Dios o buenas nuevas sobre Dios? ¡De seguro que ambas!

Jesús predica las buenas nuevas, pero tambiénél es las Buenas Nuevas. Es mucho más que el sucesor de Juan, porque ha sido bautizado con el Espíritu Santo y por lo tanto es capaz de bautizar con el Espíritu Santo (1:8).

Las buenas nuevas de Dios tiene dos componentes: “el tiempo (griego = kairos) es cumplido, y el reino de Dios está cerca” (v. 15); y requiere dos respuestas: “arrepentíos y creed al evangelio”.

El griego tiene dos palabras para tiempo, chronos y karios. Chronos es el tiempo cronológico, el tiempo del día, o el tiempo del año. Kairos es el tiempo decisivo, el tiempo crítico. Jesús está diciendo que el Gran Día ha llegado, porque el reino de Dios se ha acercado. El reino viene cuando la gente acepta a Dios como rey de sus vidas.

TEXTO CITADO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS procede de Spanish Reina Valera, situada enhttp://www.ccel.org/ccel/bible/esrv.html. Utilizamos esta versión de la Biblia porque consta de dominio público (no bajo protección de derechos de propiedad).

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