Lucas 4:1-132018-09-26T17:35:13+00:00

Comentario
Estudio de la Biblia

Lucas 4:1-13

Por Richard Niell Donovan
Traducción por Emmanuel Vargas Alavez

LUCAS 4:1-13. LA TENTACIÓN DE JESÚS

En Mateo (3:13-4:11) y Marcos (1:9-13), el relato de la tentación sigue inmediatamente al bautismo de Jesús. Lucas inserta una genealogía entre las dos historias, tal vez estructurando su relato de acuerdo con Éxodo 6, que inserta una genealogía entre el llamado de Moisés y su ministerio (Craddock, et. al., 139). La genealogía también ayuda a establecer quién es Jesús: “que fue de Enós, que fue de Seth, que fue de Adán, que fue de Dios” (3:38). Este título – Hijo de Dios – es importante tanto para la historia del bautismo como para la de la tentación.

Cada una de estas tres tentaciones ya tiene en sí mismas una trampa particular, pero existe una razón mucho mayor para evitar cualquiera de las tentaciones. Si Jesús sucumbiera a una de estas tentaciones, entonces estaría dejando que el diablo propusiera la agenda. El diablo estaría en el asiento del piloto, y Jesús solamente sería su acompañante en el viaje. ¡Quién sabe a dónde lo hubiera llevado el diablo a partir de ahí! Incluso si no hubiera un mal inherente en las tentaciones, Jesús necesitaría evitarlas por su origen maligno.

Haríamos bien en aprender de esto. Automáticamente deberíamos cuestionar cualquier oferta que venga de una persona de carácter dudoso. La de otra manera inocente sugerencia u oferta hecha por esa persona, inherentemente tiene una falla fatal. Coloca a la persona de carácter dudoso en el asiento del piloto y a nosotros en el asiento trasero. ¡Quién sabe en dónde terminaremos!

Notemos cómo trató Jesús a las tentaciones. Él usó dos secretos no-tan-secretos para eludir los embates del diablo:

• El primero fue el Espíritu Santo. Jesús estaba “lleno del Espíritu Santo”, y el Espíritu le ayudó a superar la tentación.

• El segundo fue la Escritura. Jesús citó a la Escritura en respuesta a las tres tentaciones. Jesús conocía las Escrituras. Había estudiado las Escrituras desde que era un niño pequeño. En sus manos las Escrituras se convirtieron en flechas que usó en contra de un enemigo mortal. Su intimidad con las Escrituras fue tan completa que él podía, sin dudar, encontrar el versículo exacto con el cual enfrentar el peligro particular del momento.

También nosotros tenemos esos secretos no-tan-secretos a nuestra disposición. Recibimos el don del Espíritu Santo en nuestro bautismo. Las Escrituras están fácilmente disponibles. Las traducciones abundan. Incluso podemos instalar la Biblia en nuestras computadoras portátiles y agendas electrónicas. Los programas para computadoras hacen posible escudriñar las escrituras de maneras que no hace mucho antes solamente podíamos soñar.

Lo que nos hace falta es alfabetización bíblica. La Biblia en nuestras manos es como una caja de herramientas en las manos de una persona que nunca ha clavado un clavo. Dado el tiempo y la oportunidad para buscar consejo, una persona sin habilidades puede tener éxito en algún proyecto sencillo de carpintería. Dado el tiempo y la oportunidad para buscar consejo, nosotros podríamos contraatacar a la tentación. El problema es que las tentaciones no nos permiten el lujo del tiempo. Ellas vienen y nos agarran, y nos destruyen y nos hacer tambalear. Siempre necesitamos estar en entrenamiento, como un soldado o un jugador de fútbol, de tal manera que estemos listos cuando llegue el momento de la prueba. Conocer la Biblia nos prepara para el momento de la tentación.

LUCAS 4:1-2a. LLENO DEL ESPÍRITU—TENTADO POR EL DIABLO

1Y JESUS, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto 2apor cuarenta días, y era tentado del diablo.

“Y Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto…” (v. 1). Para Lucas, el Espíritu Santo es el principio de todo lo que es importante.

• El ángel Gabriel explicó a María que concebiría un hijo, aunque era virgen, porque el “Espíritu Santo vendrá sobre ti…” (1:35).

• Juan el Bautista prometió que Jesús bautizaría “en Espíritu Santo y fuego” (3:16).

• En el bautismo de Jesús, “descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma” (3:22).

• Jesús no fue al crisol del desierto solo, sino “lleno del Espíritu Santo” y “llevado por el Espíritu” (4:1).

• Al final de las tentaciones, “Jesús volvió en virtud del Espíritu á Galilea, y salió la

fama de él por toda la tierra de alrededor” (4:14).

• En la sinagoga de Nazarea, las Escrituras proclamaron sobre Jesús “El Espíritu del Señor es sobre mi…” (4:18).

• En el Pentecostés “…fueron todos (los discípulos) llenos del Espíritu Santo, y comenzaron á hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:4). De la misma manera en que el Espíritu acompañó a Jesús en su ministerio, el Espíritu acompañaría a la iglesia en su ministerio.

“…por cuarenta días, y era tentado por el diablo” (v. 2a). Cuarenta era un término común para decir muchos. La conexión entre cuarenta y hambre es un tema recurrente en la historia de salvación de Israel:

• Moisés pasó cuarenta días y cuarenta noches en el monte Sinaí sin comida ni agua

(Ex. 34:28).

• El pueblo de Israel anduvo vagando por cuarenta años en el desierto, donde se quejaron de que estaban en peligro de morir de hambre (Ex. 16:2-3).

• Elías caminó por cuarenta días y cuarenta noches sin comida (1 R. 19:8).

Así pues, la frase “… por cuarenta días, y era tentado por el diablo”, une a Jesús con los personajes y eventos más importantes de la historia de Israel.

LUCAS 4:2b-4. LA PRIMERA TENTACIÓN

2bY no comió cosa en aquellos días: los cuales pasados, tuvo hambre. 3Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di á esta piedra que se haga pan. 4Y Jesús respondiéndole, dijo: Escrito está: Que no con pan solo vivirá el hombre…

Jesús “No comió nada en aquellos días, los cuales pasados, tuvo hambre” (v. 2b). Parece que Jesús fue tentado por cuarenta días (v. 1), pero estas tres tentaciones llegan al final de estos cuarenta días, cuando Jesús, debilitado por su prolongado ayuno, era vulnerable a la sugestión.

“Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios…” (v. 3). Un poco antes Lucas ha reportado el bautismo de Jesús con esa voz que viene del cielo diciendo “Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido” (3:22). Ahora el diablo, como un hábil experto en karate, trata de usar la fuerza de Jesús contra él mismo.

• Dicen que eres el Hijo de Dios. Si eso es verdad, entonces no tendrás problema para realizar este pequeño proyecto.

• Si eres el Hijo de Dios, tu Padre seguramente no espera que te prives a ti mismo de lo esencial de la vida. ¡Sé inteligente! ¡Hazte un pan! ¡Cuídate a ti mismo! ¡Debes mantener tu fuerza!

• Podemos imaginar al diablo diciéndonos, “Si tú eres el patrón… Si eres el que se supone que… Si eres mi amigo… Si eres una buena madre… Si eres un patriota… Si eres un experto… Si eres un buen compañero… Si realmente crees… Si amas al Señor… Escucha cuidadosamente a lo que sigue. Si es del diablo, estará envuelto en engaño. Note que estas son cosas que hablan de fuerza (ser el patrón, por ejemplo), más que de debilidad. El diablo frecuentemente ataca el muro más alto y que pensamos que no necesita protección.

“…di á esta piedra que se haga pan” (v. 3). El relato de Lucas es diferente al de Mateo en un pequeño, pero posiblemente significativo detalle.

• En Mateo el tentador dice “…di que estas piedras (plural) se conviertan en pan”, tal vez sugiriendo que Jesús debería hacer pan no solamente para sí mismo, sino también para otras personas hambrientas.

• En Lucas, el diablo dice “…di á esta piedra (singular) que se haga pan,” sugiriendo que Jesús debería saciar su propia hambre.

Estas son tentaciones muy diferentes. En el relato de Mateo, parece ser que se apela a la compasión de Jesús por otros. En el relato de Lucas, la apelación es más básica, más personal, más egoísta. Mientras que la apelación a la compasión es fuerte, la apelación para procurarse a sí mismo es más fuerte. Los humanos (y Jesús fue humano) tienen una fuerte voluntad de supervivencia. Es posible presentar un buen caso para la supervivencia personal. Por ejemplo, a las asistentes de vuelo se les enseña a asegurar su propia supervivencia en caso de que ocurra un choque para que de esta manera estén vivas y puedan ayudar a sobrevivir a los pasajeros. Los padres necesitan sobrevivir para cuidar a sus hijos e hijas. Jesús necesitaba sobrevivir para poder llevar a cabo su ministerio.

Note que la tentación es insignificante. ¿Qué mal podría haber en una pieza de pan? Esta acción afecta solamente a Jesús, y de seguro es lo suficientemente fuerte para soportarla. La segunda y tercera tentación son dramáticas, pero el poder de la primera tentación reside en su sutileza.

“Jesús respondiéndole, dijo: Escrito está: Que no con pan solo vivirá el hombre…” (v. 4). La cita viene de Deuteronomio 8:3, que completa dice:

Y te afligió, é hízote tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no

conocías tú, ni tus padres la habían conocido; para hacerte saber que el hombre

no vivirá de solo pan, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el

hombre.

Note la conexión entre el maná (el pan de los israelitas durante la jornada por el desierto) y el pan con que el diablo tienta a Jesús en el desierto.

LUCAS 4:5-8. LA SEGUNDA TENTACIÓN

5Y le llevó el diablo á un alto monte, y le mostró en un momento de tiempo todos los reinos de la tierra.6Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque á mí es entregada, y á quien quiero la doy: 7Pues si tú adorares delante de mí, serán todos tuyos. 8Y respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: A tu Señor Dios adorarás, y á él solo servirás.

La segunda tentación es para que Jesús cumpla su misión por medios menos-que-honorables. Ha venido por gloria y autoridad, pero Jesús logrará su gloria sometiéndose a sí mismo a ser levantado sobre una cruz, y no por arrodillarse frente al maligno. Su autoridad vendrá de Dios, no de Satán.

También nosotros somos tentados para lograr metas honorables por medios no-tan-honorables. Las compañías cigarreras financian organizaciones “bonitas” de caridad que después utilizan para legitimizar sus empresas de muerte. Los gobiernos estatales se dan cuenta que es más fácil obtener financiamiento para las loterías que para ayudar a las escuelas. Los casinos proveen trabajos para los nativo-americanos, pero se convierten en depredadores de los miembros más vulnerables de nuestra sociedad. Los ejecutivos mejoran las ganancias despidiendo a empleados leales (bajando los costos). Las escuelas promueven la auto-estima pasando a estudiantes a grados superiores para los que no están preparados. Los estudiantes pasan exámenes haciendo trampa. Los predicadores llenan sus iglesias llamando a la gente a creer y hacerse ricos en lugar de tomar su cruz y seguir a Jesús. Todos somos vulnerables a la tentación de lograr buenos fines por medios malos.

El versículo 6 es la primera mención de la autoridad de Jesús en el evangelio de Lucas, pero este asunto de la autoridad surgirá una y otra vez:

• Jesús asombrará a la gente enseñando con autoridad (4:33).

• Jesús mandará a los espíritus inmundos con autoridad, y le obedecerán (4:36).

• El Hijo del Hombre tendrá autoridad para perdonar pecados (5:24).

• Un centurión, un hombre “puesto en potestad”, reconocerá la autoridad de Jesús (7:8).

• Jesús dará autoridad a los discípulos sobre los demonios (9:1) y para hollar serpientes, escorpiones, y “sobre toda fuerza del enemigo” (10:19).

• Jesús le advirtió a la multitud que debía temer, no a la persona que puede matar el cuerpo, sino al que tiene autoridad de echar en el infierno (12:5).

• Los sacerdotes, escribas, y ancianos demandarán conocer con qué autoridad hacer Jesús las cosas (20:2).

“Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y á él solo servirás”. La cita viene de Deuteronomio 6:13. “El Mesías no está exento de la más básica demanda a Israel: adorar solamente a Dios” (Tannehill, 88).

LUCAS 4:9-12. LA TERCERA TENTACIÓN

9Y le llevó á Jerusalén, y púsole sobre las almenas del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo: 10Porque escrito está: Que á sus ángeles mandará de ti, que te guarden; 11Y En las manos te llevarán, Porque no dañes tu pie en piedra. 12Y respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.

Jesús ha usado la Escritura para contraatacar dos tentaciones, así que el diablo lanza la tercera tentación en lenguaje bíblico citando el Salmo 91:11-12. Este no es un Salmo mesiánico, ni una promesa para proteger al Mesías de todo mal, sino un himno de alabanza por la protección que Dios da a quienes se mantienen fieles a Dios. Irónicamente, el diablo tienta a Jesús a ser infiel a Dios poniendo a Dios a prueba y, al ser infiel, a confiar en la promesa que este Salmo le ofrece a los fieles. Es un lenguaje alrevesado – y que suena bien – pero que está diseñado para confundir.

Debemos decirlo una vez más, esta es una buena razón para no aceptar ofertas o sugerencias de personas de carácter dudoso. Ellas saben cómo hacer que cosas malas suenen bien y cómo hacer que un “no” suene como un “sí”. Utilizan el lenguaje como un mago utiliza la prestidigitación. ¡Ahora lo ven, y ahora ya no lo ven! Para cuando nos damos cuenta del anzuelo que está en su propuesta, ya está clavada en nuestra carne. Gracias a Dios, Jesús no se rindió tan fácilmente.

“Y respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios” (v. 12). La cita viene de Deuteronomio 6:16, y se refiere al incidente “por la rencilla de los hijos de Israel, y porque tentaron á Jehová, diciendo: ¿Está, pues, Jehová entre nosotros, ó no? (Ex. 17:7).

LUCAS 4:13. SE FUE DE ÉL POR UN TIEMPO

13Y acabada toda tentación, el diablo se fue de él por un tiempo.

El diablo no se había rendido, simplemente estaba apostando al futuro:

• Inspiraría a los escribas y fariseos para intentar atrapar a Jesús.

• Inspiraría a otros para demandar una señal de Jesús (11:16, 29-32).

• De cierto estaba presente en el Monte de los Olivos, esperando que Jesús pudiera ser disuadido de su misión en el último momento (22:39-46).

• Heriría a Jesús no solamente con la traición de Judas, sino también con la de Pedro (22:3, 54-62).

• En la cruz, se burlaría de Jesús a través de las voces de los líderes, los soldados y el otro malhechor que estaba colgado junto con él (23:35-39).

A pesar de todo esto, el diablo fallaría, porque Jesús estaba lleno del Espíritu Santo y fue llevado por el Espíritu (v. 1).

LUCAS 4:14-15. VOLVIÓ EN VIRTUD DEL ESPÍRITU

Estos dos versículos no se encuentran en la lectura del Leccionario para hoy, pero son un adecuado final para este pasaje. En el versículo 1, Lucas nos dice que Jesús estaba “lleno del Espíritu Santo”, y en el versículo 14, nos dice que Jesús “volvió en virtud del Espíritu”. Así pues, el versículo 14 parece ser una recapitulación de los versículos que lo preceden. Este mismo Espíritu, que sacó a Jesús ileso de la tentación y lo fortaleció para su ministerio, más tarde llenaría a los discípulos y le daría poder a la iglesia (Hechos 2:4).

TEXTO CITADO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS procede de Spanish Reina Valera, situada enhttp://www.ccel.org/ccel/bible/esrv.html. Utilizamos esta versión de la Biblia porque consta de dominio público (no bajo protección de derechos de propiedad).

BIBLIOGRAFÍA:

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