Isaías 63:7-92017-03-22T04:45:46+00:00

Comentario (Estudio de la Biblia)

Isaías 63:7-9

Por Richard Niell Donovan
Traducción por Ángeles Aller

PASAJE BÍBLICO: Isaías 63:7-9

COMENTARIO (Estudio de la Biblia):

EL CONTEXTO:

Es difícil saber con seguridad cuando fue escrita esta parte del libro de Isaías.  Las menciones que incluye de la destrucción de Jerusalén (64:10) y de la profanación del templo (63:18; 64:11) corresponden a “la campaña punitiva de los babilónicos de 589-586 a.C.” (Blenkinsopp, 258-259).

El contexto para estos versículos es más complejo de lo que parece al principio, pero nos ayuda pensar de ambos el contexto inmediato y el contexto más amplio.

EL CONTEXTO MÁS AMPLIO viene de capítulos 56-66.  Eruditos generalmente concuerdan que estos capítulos forman una estructura quiástica – una forma literaria que ocurre a menudo en este libro poético.  Una estructura quiástica (o un quiasmo) es así:

A
B
C
B’ (también llamado B principal) [paralelo a B].
A’ (también llamado A principal) [paralelo a A]

Anote el movimiento de las frases en una dirección de A a B a C – y después el movimiento en reversa a B’ y A’.

Hay varias maneras de resumir la estructura quiástica de capítulos 55-66.  Oswalt propone lo siguiente (Oswalt, 465):

“A     56:1-8  Fieles extranjeros
B     56:9 – 59:15a  Justicia ética>
C     59:15b-21  Guerrero Divino
D     60-62   Esperanza escatológica
C’     63:1-6  Guerrero Divino
B’     63:7 – 66:17  Justicia ética
A’     66:18-24  Fieles extranjeros”

Aunque esto pueda parecer extremadamente académico, es importante por dos razones.  La primera razón es porque revela una bonita estructura poética que podemos admirar por su belleza – una obra de arte.  La segunda es porque esta estructura nos puede dar indicios de lo que el autor quiere decir.

En este caso, es importante anotar que nuestro texto (63:7-9) es solo el principio de una sección más larga sobre la justicia ética.  Esta sección (63:7 – 66:17) va paralela a una sección en 56:9 – 59:15a, donde se relata la corrupción de los regidores de Israel (56:9-12), su idolatría (capítulo 57), el alabar en falso (capítulo 58), y la opresión e injusticia (59:1-15a).

Capítulos 56-66 expresan consternación al ver que Israel se ha vuelto: (1) orgullosa porque Yahvé la ha escogido; (2) altiva hacia los extranjeros a quienes Yahvé también ama; (3) dependiente en exceso en los ritos del culto como camino de rectitud; (4) desinteresada en llevar una vida santa; y (5) desagradecida por la gracia de Dios como camino de salvación.

EL CONTEXTO INMEDIATO incluye capítulo 62.  Este capítulo trae consuelo a Sión y le promete salvación y vindicación, asegurando a Israel que será conocida como “Pueblo Santo, Redimidos de Jehová” (62:12).  Entonces, versículos 63:1-6 vuelven a contar la gran obra que el Señor llevó a cabo para salvar a Israel y destruir a sus enemigos, simbolizados por Edom, el enemigo tradicional de Israel ubicado al sudeste del pueblo de Israel (que hoy día es la parte sur de Jordania).

Entonces, el texto de hoy (63:7-9) habla de la misericordia de Dios.  No obstante, pasa de inmediato a relatar la rebelión de Israel (63:10-14).  Después sigue con una larga oración de penitencia (63:15 – 64:12) y un relato de la rectitud del juicio de Dios (capítulo 65).  El libro termina enfatizando el tipo de alabanza que Dios requiere (66:1-4), la promesa de vindicación (66:5-13), y una visión de un mundo en que “vendrá toda carne á adorar delante de mí” (66:23).

Lo que no queda inmediatamente claro es que versículos 7-9 son el comienzo de una oración de lamento que termina con 64:12.  Los lamentos se inspiraban en alguna tragedia, como una derrota en batalla, el exilio, la enfermedad, o la muerte.  Generalmente incluyen (1) una queja, (2) una sección en la que el que lamenta contrasta los buenos tiempos pasados con los malos tiempos presentes (tiempos en los que Dios favorecía a Israel en lugar del presente en que Dios parece estar ausente), (3) una oración de alivio, y (4) una declaración de fe en Dios.  Isaías 63:7 – 64:12 contiene todos estos elementos (Tucker, 46-47).

ISAÍAS 63:7.  DE LAS MISERICORDIAS DE JEHOVÁ HARÉ MEMORIA

7De las misericordias (hebreo: hesed – amor inalterable) de Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová, conforme á todo lo que Jehová nos ha dado, y de la grandeza de su beneficencia hacia la casa de Israel, que les ha hecho según sus misericordias, y según la multitud de sus miseraciones (hebreo:hesed).

“De las misericordias de Jehová haré memoria” (v. 7a).  Jehová le clamó a Israel para que recordara todo lo que Dios había hecho por ella, y prometió bendecirla si lo hicieran – y castigarla si no lo hicieran (Deuteronomio 8:18-19).  Los israelitas debían ayudarse uno a otro a recordarlo, haciendo cosas como no consumir pan con levadura durante la Pascua (Éxodo 13:3 y continuación).  En parte, eso era para asegurar que “la ley de Jehová esté en tu boca” (Éxodo 13:9).

Como se anota arriba, versículos 1-6 vuelven a contar las acciones de Jehová contra Edom, el enemigo de Israel.  “Pisado he yo solo el lagar, y de los pueblos nadie fue conmigo: pisélos con mi ira, y hollélos con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y ensucié todas mis ropas… Y con mi ira hollé los pueblos, y embriaguélos de mi furor, y derribé á tierra su fortaleza” (vv. 3, 6).

Ahora, en versículo 7, el profeta/poeta exalta el hesed (el amor inalterable o la lealtad pactada) de Yahvé, como ya se ha visto en ésta y muchas otras ocasiones.  En hebreo, este versículo empieza y termina con la palabra hesed, que no solo se refiere al amor, sino también a su constancia.

Si continuamos con versículo 10, veremos que Israel le ha dado a Yahvé más que suficiente causa para abandonarla y transferir ese amor constante a otra gente más merecedora.  Pero Yahvé, que a veces castiga a Israel, la ama en las buenas y en las malas.

Este tipo de amor se puede observar hoy día en padres y madres que se preocupan por el bienestar de sus hijos.  Hay padres y madres que se frustran mucho con sus hijos y se preguntan porque siguen intentando – pero lo hacen.  Siguen tratando y esperando y rezando.  Puede que castiguen a sus hijos para corregir su mal comportamiento, pero nunca pensarían en poner a sus hijos en manos de alguien que pudiera hacerles daño.  Grandes números de padres y madres se esfuerzan todo lo que pueden para defender a sus hijos, aunque no se lo merezcan.  Padres y madres hacen grandes sacrificios para ayudar a sus hijos.  No es raro oír de una madre o un padre que ha muerto tratando de salvar a su hijo.

Yahvé es así y más.  Ha concedido a Israel “las alabanzas de Jehová” – ha mostrado a Israel “la grandeza de su beneficencia,” “misericordias,” y “multitud de miseraciones.”

ISAÍAS 63:8-9a.  CIERTAMENTE MI PUEBLO SON

8Porque dijo: Ciertamente mi pueblo son, hijos que no mienten; y fue su Salvador. 9aEn toda angustia de ellos él fue angustiado.

 

“Porque dijo: Ciertamente mi pueblo son” (v. 8a).  Esta gente es el pueblo de Yahvé porque Yahvé lo ha escogido – lo ha escogido “para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la haz de la tierra” (Deuteronomio 7:6).  No porque eran numerosos, porque la verdad es que eran “los más pocos de todos los pueblos” (Deuteronomio 7:7).  Los redimió de su esclavitud en Egipto “porque Jehová os amó” (Deuteronomio 7:8).  Yahvé aseguró a los israelitas que “guarda el pacto y la misericordia á los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta las mil generaciones” (Deuteronomio 7:9).  Sin embargo, les advierte que “da el pago en su cara al que le aborrece” (Deuteronomio 7:10).  Por eso, Yahvé le dice a su gente: “Guarda por tanto los mandamientos, y estatutos, y derechos que yo te mando hoy que cumplas” (Deuteronomio 7:11).

“hijos que no mienten” (v. 8b).  Yahvé ha prometido serle fiel a Israel, y ahora espera que Israel haga lo mismo.  Este versículo da por hecho que Israel lo hará, pero versículo 10 (que no está incluido en esta lectura) demuestra que ésa es una suposición falsa – Israel ha traicionado su herencia y se ha rebelado contra Yahvé y ha “apenado su espíritu santo” al convertirse en su enemigo.

El profeta ya ha llamado a Israel “hijos rebeldes” y “simiente mentirosa” (57:4).  Les ha acusado de tener manos manchadas de sangre y labios por los que han pasado mentiras (59:3) – y de “prevaricar y mentir contra Jehová, y tornar de en pos de nuestro Dios” (59:3).  Yahvé está muy enterado de estos pecados, pero ha creado al pueblo de Israel para algo mejor – y está empeñado en que Israel se ponga a la altura de sus capacidades.

Pero el propósito del profeta no es regañar, sino implorarle a Yahvé que tenga paciencia y reclamarle a la gente que vuelva a ser fiel.

“y fue su Salvador” (v. 8b).  Algunas traducciones unen “En toda su angustia de ellos” (v. 9a) con versículo 9b, en lugar de versículo 8.  Sin embargo, no importa mucho si se convirtió en su Salvador por su aflicción o que “En toda angustia de ellos… los salvó” – el significado sigue siendo el mismo.  Yahvé ha salvado a Israel de la esclavitud en Egipto y de la hambruna en el desierto.  Yahvé ha salvado a Israel de Moab (vv. 1-6) y de muchos otros enemigos.  Yahvé ha salvado a Israel una y otra vez de todo tipo de aflicciones.

“En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó” (v. 9a).  A menudo Yahvé utilizaba un ángel para salvar a su gente (Génesis 22:15-18; Éxodo 23:20; Números 20:16; 2 Reyes 19:35), pero en esos casos el ángel solo actuaba como agente de Yahvé.  El que salva es Yahvé.  En muchos casos, Yahvé se dirigía directamente a la gente en vez de actuar a través de un ángel.  La presencia de Yahvé era frecuente y se consideraba una realidad redentora en la vida de Israel.

ISAÍAS 63:9bc.  EN SU AMOR LOS REDIMIÓ

9by el ángel de su faz los salvó: en su amor y en su clemencia los redimió (hebreo: ga’al), 9cy los trajo, y los levantó todos los días del siglo.

 

“en su amor y en su clemencia los redimió” (ga’al) (v. 9b).  Esta palabra ga’al, se puede referir a pagar un precio a cambio de la redención de un esclavo.  Ley levítica requiere que gente judía redima familiares que se hayan vendido a la esclavitud (Levítico 25:47-49) – y que se redima la tierra familiar que se haya vendido (Levítico 25:25-26).

Pero no fue la ley lo que motivó a Yahvé a redimir a Israel.  Fue amor y clemencia.  Nadie podía requerir que Yahvé redimiera a Israel – y nadie tuvo que hacerlo.

y los trajo, y los levantó todos los días del siglo” (v. 9c).  La imagen aquí es la de un pastor que “apacentará su rebaño; en su brazo cogerá los corderos, y en su seno los llevará” (40:11) – o la de un padre o madre que coge en sus brazos a su hijo pequeño.  Es una imagen impregnada de cariño.  El pastor (el padre o la madre) siente el calor del cordero (el hijo) contra su cuerpo, y se acuerda de la vulnerabilidad del cordero (del hijo).  El cordero (el hijo) siente la fuerza de los brazos del pastor (del padre o de la madre) y la seguridad de su amor.  Es uno de esos momentos maravillosos cuando ambos el que sostiene y el que se deja sostener son bendecidos por el amor que les une.

Pero la promesa no es solo para Israel en su infancia.  Yahvé dice, “Oídme, oh casa de Jacob, y todo el resto de la casa de Israel, los que sois traídos por mí desde el vientre, los que sois llevados desde la matriz.  Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo: yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré” (46:3-4).  Ésta es una promesa de amor protector que nunca muere.

 

TEXTO CITADO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS procede de Spanish Reina Valera, situada enhttp://www.ccel.org/ccel/bible/esrv.html.  Utilizamos esta versión de la Biblia porque consta de dominio público (no bajo protección de derechos de propiedad).

BIBLIOGRAFÍA:

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Copyright 2015, Richard Niell Donovan