Hechos 9:36-432017-03-22T04:45:28+00:00

PASAJE BÍBLICO

Hechos 9:36-43

RECURSOS PARA PREDICAR

Por Richard Niell Donovan
Traducción por Ángeles Aller


EXÉGESIS:

EL CONTEXTO:

Capítulo 9 empezó con la visión de Saulo cuando estaba en camino a Damasco y su consecuente conversión (vv. 1-19a) – su predicar en las sinagogas de Damasco (vv. 19b-22) – su escape de judíos que tramaban su muerte (vv. 23-25) – su viaje a Jerusalén y segundo escape de un nuevo plan para matarle (vv. 26-30). A todo esto lo siguió una breve nota sobre el crecimiento de la iglesia (v. 31).

El capítulo concluye con dos curaciones. La primera fue la de un hombre, Eneas, paralizado durante ocho años (vv. 32-35). La segunda curación es la de nuestro texto, que relata la resurrección de Tabita (también conocida como Dorcas), una mujer que había muerto (vv. 36-43). Lucas, autor del Evangelio de Lucas y de los Hechos de los Apóstoles, incluye en su Evangelio otras tres historias en parejas de hombre-mujer (Lucas 1:11-20 y 26-38 – 2:25-35 y 36-38 – 24:1-12 y 13-35).

Lucas escribe las historias de Eneas y Tabita en pareja. Aunque no es común incluir los nombres de las personas curadas en historias de curación, ambos Eneas y Tabita se nombran en estas dos historias. Otro elemento común es que Pedro les dice a Eneas y a Tabita: “levántate” (griego: anastethi – vv. 34 y 40).

Hay varios paralelos entre la resurrección de Tabita y la historia de Elías reviviendo al hijo de la viuda (1 Reyes 17:17-24) – y la historia de Eliseo reviviendo al hijo de la mujer sunamita (2 Reyes 4:32-37) – y Jesús reviviendo al hijo de la viuda en Naín (Lucas 7:11-17) – y Jesús reviviendo a la hija de Jairo (Lucas 8:49-56). El pueblo judío conocía las historias de Elías y Eliseo y fácilmente reconocería estos paralelos.

Estas dos curaciones (Eneas y Tabita) toman lugar respectivamente en Lydda (23 millas o 37 kilómetros al noroeste de Jerusalén) y Joppa (11 millas o 18 kilómetros al noroeste de Lydda en la costa Mediterránea). Lydda y Jopa están en Judea. Después de sanar a Tabita, Pedro viaja a otra ciudad samaritana, Cesarea, unas 34 millas (55 kilómetros) al norte de Joppa en la costa Mediterránea. Allí tiene una visión que resultará en el abrir de las puertas de la iglesia a los gentiles.

Pedro es el apóstol más destacado en los doce capítulos del libro de Hechos. Sin embargo, al comenzar capítulo 13, el apóstol más destacado pasa a ser Saulo. Después de eso, solo oímos de Pedro una vez más en este libro cuando defiende el ministerio de Pablo y Bernabé ante los gentiles (15:7-11).

HECHOS 9:36-38: UNA DISCÍPULA LLAMADA TABITA (DORCAS)

36Entonces en Joppe había una discípula llamada Tabita, que si lo declaras, quiere decir Dorcas. Esta era llena de buenas obras y de limosnas que hacía. 37Y aconteció en aquellos días que enfermando, murió; á la cual, después de lavada, pusieron en una sala. 38Y como Lydda estaba cerca de Joppe, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, rogándole: No te detengas en venir hasta nosotros.

“Entonces en Joppe había una discípula llamada Tabita, que si lo declaras, quiere decir Dorcas”(v. 36a). Como se anota arriba, Joppe es la segunda de tres paradas en el viaje de Pedro por Judea (Lydda es la primera y Cesarea la tercera).

Lucas anota que Tabita es discípula – creyente. Tabita es su nombre arameo (lengua semítica usada por la mayor parte del pueblo judío en tiempos del Antiguo Testamento). Tabita significa gacela – un bello antílope lleno de gracia. Ya que mucha gente de la temprana iglesia (para quien Lucas escribe) entendía griego pero no arameo, Lucas les da la palabra para gacela en griego, dorcas.

“Esta era llena de buenas obras y de limosnas que hacía” (v. 36b). En versículo 39, aprenderemos que Tabita daba túnicas y otras prendas de ropa a las viudas. Pero no hay por qué pensar que sus buenas obras y su caridad se limitaran a prendas de ropa. Es probable que su disposición caritativa la impulsara a hacer muchas otras obras de caridad.

Es probable que Tabita fuera mujer de medios económicos. Sin embargo, muchas personas conocidas por sus obras de caridad no son siempre ricas. Gente que ha pasado por problemas económicos entiende lo difícil que puede ser – y como una pequeña obra de caridad puede ayudar a remediar una dificultad. De todos modos, podemos estar seguros de que Tabita no era una viuda empobrecida. Tenía medios para compartir y los compartía generosamente con otros.

“Y aconteció en aquellos días que enfermando, murió; á la cual, después de lavada, pusieron en una sala” (v. 37). Para el pueblo judío el entierro es una obligación religiosa. Las preparaciones típicas para un entierro incluían lavar el cuerpo, ungirlo con especies como incienso y mirra, y envolver el cuerpo en tela.

Aunque el pueblo judío conocía el embalsamamiento, generalmente no lo practicaba. Tampoco había refrigeración para preservar el cuerpo. Por eso se enterraba el cuerpo antes de ponerse el sol el día de su muerte.

“Y como Lydda estaba cerca de Joppe” (v. 38a). La distancia de 11 millas (18 kilómetros) llevaría unas tres horas andando – y otras tres de vuelta. Estos hombres, cumpliendo una misión urgente, podrían hacer el viaje de ida y vuelta en cuatro horas, pero no menos.

“los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres” (v. 38b). Cuando se trata de una misión urgente, tiene sentido enviar a dos mensajeros. En el caso de que uno no pueda continuar, el otro puede hacerlo – dos personas son mejor que una. Lucas nos relata otras situaciones en las que dos personas fueron seleccionadas para cumplir una sola misión (10:7; 19:22; 23:23).

“rogándole: No te detengas en venir hasta nosotros” (v. 38c). Esta súplica tiene tono urgente, haciéndonos preguntar qué es lo que esperan de Pedro. Quizá le estén pidiendo ayuda para confortar los que lamentan, pero es más probable que hayan oído de los milagros ocurridos en otros lugares y esperan que Pedro obre un milagro en Joppe. Para ellos, el alma permanece cerca por un tiempo, pero el tercer día pasa para siempre al sheol.

HECHOS 9:39-41: TABITA, LEVÁNTATE

39Pedro entonces levantándose, fue con ellos: y llegado que hubo, le llevaron á la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas. 40Entonces echados fuera todos, Pedro puesto de rodillas, oró; y vuelto al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y viendo á Pedro, incorporóse. 41Y él le dio la mano, y levantóla: entonces llamando á los santos y las viudas, la presentó viva.

“Pedro entonces levantándose, fue con ellos: y llegado que hubo, le llevaron á la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas” (v. 39). La palabra viuda tiene significado especial en las escrituras. Ya que mujeres dependían de sus esposos económicamente, una viuda se podría encontrar rápidamente empobrecida y vulnerable. Por eso, ley judía incluía varias provisiones para el cuidado de las viudas (Levítico 22:13; Deuteronomio 14:28-29; 16:10-14; 24:19-21; 25:5), y los profetas enfatizaban el cuidado de las viudas como obligación religiosa (Isaías 1:17; 10:2; Jeremías 7:6; 22:3; Zacarías 7:10; Malaquías 3:5). La temprana iglesia también tenía provisiones para las viudas (Hechos 6:1-6; 1 Timoteo 5:3-16). La caridad que Tabita muestra hacia estas viudas la identifica como persona devota.

“Entonces echados fuera todos, Pedro puesto de rodillas, oró; y vuelto al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y viendo á Pedro, incorporóse” (v. 40). Hay varios paralelos significantes entre esta resucitación y la resurrección de la hija de Jairo por Jesús – especialmente de la manera que se documenta en el Evangelio de Marcos (Marcos 5:22-24, 35-43; véase también Lucas 8:49-56). Estos paralelos incluyen:

• La muerte (v. 37; Marcos 5:35; Lucas 8:49).

• Gente lamentando (v. 39; Marcos 5:38; Lucas 8:52).

• Haciendo salir a la multitud (v. 40; Marcos 5:40).

Pero el paralelo más significante es la similitud entre las palabras de Jesús a la hija de Jairo y las palabras de Pedro a Tabita.

Cuando Lucas relata la resurrección de la hija de Jairo, Jesús dijo, “Muchacha, levántate” (griego: pais egeire – Lucas 8:54). No obstante, Marcos relata la orden a la hija de Jairo en arameo – no en griego. En arameo, las palabras de Jesús fueron “Talitha cum,” que significa “Muchacha, levántate” (Marcos 5:41). Es inusual que Marcos utilice arameo para transmitir la orden de Jesús. El Nuevo Testamento incluye pocas palabras o frases en arameo. Las únicas que conozco son:

• Mateo 27:46 (“Eli, Eli, ¿lama sabachtani?”)
• Marcos 5:41 (“Talitha cumi”)
• Marcos 7:34 (“Ephphatha”)
• Marcos 15:34 (“Eloi, Eloi, ¿lama sabachthani?”)
• Juan 1:42 (“Cephas”)
• Hechos 9:36, 40 (“Tabita” – usado dos veces)
• 1 Corintios 1:12 (“Cefas”)
• 1 Corintios 16:22 (“Maranatha”)
• Marcos 3:17 (“Boanerges” podría ser arameo o hebreo)
• Marcos 15:22 (“Gólgotha” podría ser arameo o hebreo)

Cuando Lucas relata la orden de Pedro como “Tabita, levántate,” combina el arameo (Tabita) con el griego (anastethi – “levántate”).

Aunque Lucas utiliza el griego para transmitir la orden de Pedro a Tabita “levántate,” Pedro le hubiera hablado a Tabita en arameo y no en griego. Por lo tanto, sus palabras hubieran sido “Talita, cumi” – solo una letra de diferencia con las palabras de Jesús a la hija de Jairo. La mayoría de cristianos judíos de aquellos días hablaban arameo, y hubieran oído esta historia en arameo. El paralelo entre “Talita, cumi” (Marcos 5:41) y “Tabita, cumi” (Hechos 9:40) sería obvio. Un punto es que Pedro hace las cosas tal como Jesús las hizo – y comparte el poder de curar de Jesús.

“Y él le dio la mano, y levantóla: entonces llamando á los santos y las viudas, la presentó viva”(v. 41). Pedro primero obró el milagro y después llamó a los testigos al cuarto para que vieran que Tabita estaba viva.

HECHOS 9:42-43: PEDRO SE QUEDÓ EN JOPPE CON SIMÓN, CURTIDOR

42Esto fue notorio por toda Joppe; y creyeron muchos en el Señor. 43Y aconteció que se quedó muchos días en Joppe en casa de un cierto Simón, curtidor.

“Esto fue notorio por toda Joppe; y creyeron muchos en el Señor” (v. 42). En la historia paralela – el sanar de Eneas – la gente respondió de la misma manera (9:34).

“Y aconteció que se quedó muchos días en Joppe en casa de un cierto Simón, curtidor” (v. 43). Un curtidor es una persona que procesa pieles de animales para convertirlas en cuero. El proceso de curtir incluye rascar las pieles para quitar cualquier resto de pelo o carne y después aplicar ciertos químicos o jugos de plantas. Un artículo actual sobre el tema de curtir menciona frotar las pieles con excrementos de animales carnívoros, especialmente perros, porque el excremento del carnívoro “contiene una enzima que digiere colágeno, componente elástico del cuero.” El excremento entonces se lava de las pieles, que después se ponen a remojar en una mezcla de agua con corteza de roble. Esto proporciona tanino, un ingrediente esencial para el proceso de curtir. Se mencionan otros procesos también, como frotar ambos lados de la piel con caldo hervido del cerebro del animal y después poner la piel en remojo en este caldo durante 6-8 horas. Por casualidad, el cerebro de un animal es casi siempre el tamaño perfecto para curtir su propia piel (http://alpharubicon.com/primitive/tanningdragoona.htm).

No es difícil imaginar, entonces, por qué el trabajo de un curtidor se consideraba profesión de poca categoría o por qué uno preferiría no tener un curtidor como vecino. “El Mishnah compara la impureza de un curtidor con la de personas afligidas por furúnculos o pólipos, o que coleccionaban excrementos de perro. Algunos rabinos hasta requerían que curtidores y otros que vivían con tales impurezas “alejaran a sus esposas,” es decir, que no requerían que mujeres casadas con tales hombres permanecieran casadas con ellos (véase m. Ket. 7.10)” (Chance, 163).

No obstante, no he podido encontrar nada en Ley Levítica que prohíba que una persona siga el oficio de curtidor siempre que se limite a pieles de animales limpios y matados adecuadamente. Una persona podría quedarse impura al tocar un animal impuro o un animal que había muerto (pero, supuestamente, no un animal que había sido matado correctamente) (Levítico 11:24-40).

Las instrucciones para la construcción de un tabernáculo incluyen específicamente “cueros rojos de carneros, y cueros de tejones” (Éxodo 35:7) como materiales esenciales. Ese pasaje clama “todo sabio de corazón de entre vosotros, vendrá y hará todas las cosas que Jehová ha mandado” (Éxodo 35:10).

De todos modos, parece extraño que Pedro (o cualquier otra persona) escogiera vivir con un curtidor. Esto demuestra una asombrosa flexibilidad en la personalidad generalmente rígida de Pedro. Walasky ve esto como presagio de la flexibilidad de la ley que el Señor le dará a Pedro en el próximo capítulo.

TEXTO CITADO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS procede de Spanish Reina Valera, situada enhttp://www.ccel.org/ccel/bible/esrv.html. Utilizamos esta versión de la Biblia porque consta de dominio público (no bajo protección de derechos de propiedad).

BIBLIOGRAFÍA:

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www.sermonwriter.com

www.lectionary.org

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