Hechos 11:1-182017-03-22T04:45:26+00:00

PASAJE BÍBLICO

Hechos 11:1-18

RECURSOS PARA PREDICAR

Por Richard Niell Donovan
Traducción por Ángeles Aller


EXÉGESIS:

EL CONTEXTO:

El contexto de esta historia tiene raíces en el pacto que Dios hizo con Abram. Dios dijo, “Y bendeciré á los que te bendijeren, y á los que te maldijeren maldeciré: y serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Génesis 12:3). Las palabras clave para nuestro texto son “todas las familias de la tierra.” Aún en su comienzo, la promesa de Dios no era solo para judíos, sino para “todas las familias de la tierra.” Aunque el pueblo judío no solía creer que la merced de Dios se extendiera a gentiles, hay pruebas a lo largo del Antiguo Testamento que demuestran lo contrario (Génesis 22:18; Salmo 22:27; 46:10; 65:2, 5; 66:4; 72:11, 17, 19; 86:9; 102:15; Isaías 2:2-4; 9:1; 11:9-10; 24:16; 40:5; 42:1, 6; 45:22-24; 49:1, 6, 22; 55:5; 56:3-8; 60:3; 65:1; 66:18-23; Jeremías 3:17; 4:2; 16:19-21; Daniel 7:13-14; Joel 2:28-32; Zacarías 2:11; 8:22-23; Malaquías 1:11).

Irónicamente, Pedro (sin entender por completo el significado de sus palabras en ese momento) predicó un sermón en Pentecostés en el que citó al profeta Joel, diciendo, “Y será en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne” (2:17). También prometió, “Y será que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo” (2:21). En el primer caso, las palabras clave son “toda carne.” En el segundo, la palabra es “todo.” Cuando Pedro pronunció estas palabras, estaba firmemente comprometido a la iglesia judía. Pedro necesitó una visión dramática inspirada por Dios para impulsarle a abrir su corazón y aceptar a los gentiles en la iglesia (10:1-33).

El extremo al que Pedro se comprometía con la iglesia judía se puede ver en Hechos 10, donde aparece la historia de Cornelio, un gentil devoto. Después, se relata la visión que Pedro tuvo en la azotea de una casa, en la que Dios le pidió matar y comer animales prohibidos bajo la ley judía. Pedro respondió, “Señor, no; porque ninguna cosa común é inmunda he comido jamás” (10:14). Pero Dios respondió, “Lo que Dios limpió, no lo llames tú común” (10:15).

Después de esta visión, Dios le dijo a Pedro que se encontrara con tres hombres, uno de ellos Cornelio. Pedro dijo, “Vosotros sabéis que es abominable á un varón Judío juntarse ó llegarse á extranjero; más me ha mostrado Dios que á ningún hombre llame común ó inmundo” (10:28). Mientras Pedro hablaba con estos gentiles, el Espíritu Santo descendió sobre ellos y recibieron el Espíritu Santo. Entonces mandó que fueran bautizados (10:44-48).

Aquí estamos en medio de una transición en la que el liderazgo pasa de Pedro a Pablo – una transición que refleja el movimiento de una iglesia judía a una iglesia gentil. Pedro fue el apóstol principal en la primera parte del Libro de Hechos de los Apóstoles pero, con la conversión de Saulo en capítulo 9, comenzó una nueva era. Capítulo 10 relata la historia de la visión que abrió la mente de Pedro para incluir los gentiles en la iglesia – y la de gentiles recibiendo el Espíritu Santo y siendo bautizados. Capítulo 11 habla de Pedro defendiendo su asociación con gentiles ante la iglesia de Jerusalén. Capítulo 12 hablará de Pedro siendo encarcelado por Herodes y liberado de su prisión por un ángel. Empezando con capítulo 13, Saulo (Pablo), el gran misionero de los gentiles, se convertirá en el líder de los discípulos, y solo volveremos a oír de Pedro una vez más (15:7-11).

HECHOS 11:1-3: ¿POR QUÉ HAS COMIDO CON ELLOS?

1Y oyeron los apóstoles y los hermanos (griego: adelphoi) que estaban en Judea, que también los Gentiles habían recibido la palabra de Dios. 2Y como Pedro subió á Jerusalén, contendían contra él los que eran de la circuncisión, 3Diciendo: ¿Por qué has entrado á hombres incircuncisos, y has comido con ellos?

“Y oyeron los apóstoles y los hermanos (adelphoi) que estaban en Judea, que también los Gentiles habían recibido la palabra de Dios” (v. 1). La iglesia fue fundada en Jerusalén el día de Pentecostés, y Jerusalén era el centro de operaciones para los primeros líderes cristianos. En capítulo 15, líderes cristianos reunirán un concejo para decidir el tema de la inclusión de gentiles en la iglesia. La iglesia de Jerusalén seguirá proveyendo el liderazgo de toda la iglesia por algún tiempo.

En capítulo 10 Dios le convenció a Pedro de que abriera su corazón (y las puertas de la iglesia) a gentiles. Ahora, Pedro debe convencer a los líderes de la iglesia de que ha actuado correctamente.

“Y como Pedro subió á Jerusalén” (v. 2a). Pedro ha estado en Cesarea, en la costa mediterránea, a unas 50 millas (80 kilómetros) noroeste de Jerusalén (10:1). Allí se encontró con Cornelio y le bautizó a él y a otros gentiles (10:44-48). Ahora va a Jerusalén para juntarse a los líderes de la iglesia allí reunidos.

“contendían contra él los que eran de la circuncisión” (v. 2b). ¿Qué quiere decir Lucas con “los que eran de la circuncisión”? Obviamente, los “apóstoles y los adelphoi” mencionados en versículo 1 son todos creyentes circuncidados. Algunos eruditos sugieren que Lucas utiliza “los de la circuncisión” para referirse a todo el grupo al que Pedro se dirige. Otros eruditos piensan que Lucas usa esa frase para referirse a un subgrupo de hombres conservadores, determinados a asegurarse de que los gentiles se conviertan al judaísmo antes de ser aceptados en la iglesia.

“¿Por qué has entrado á hombres incircuncisos, y has comido con ellos?” (v. 3). Hay dos ofensas aquí:

• La primera es estar con hombres incircuncisos. Tal como Pedro declaró al encontrar a Cornelio, “Vosotros sabéis que es abominable á un varón Judío juntarse ó llegarse á extranjero” (10:28a).

• La segunda ofensa es comer con hombres incircuncisos. Compartir mesa con otra persona es la forma más alta de mostrar aprobación hacia ellos – y ningún judío escrupuloso querría mostrar su aprobación de un gentil. Tacitus dijo, “judíos son extremadamente fieles uno con otro y siempre están dispuestos a demostrar compasión, pero hacia toda otra gente solo sienten odio y animosidad” (Huffman, “Gentil”). Además, ¿cómo puede un judío observar leyes dietéticas cuando come con un gentil? Por definición, la comida gentil es impura.

Aunque puede parecer que “los adelphoi incircuncisos” eran demasiado escrupulosos, ése no hubiera sido el caso. Estos hombres son profundamente religiosos y toda la vida han mantenido su identidad y las leyes dietéticas separadas de los demás. Lo han hecho por devoción a Dios – y por su convicción de que eso es lo que Dios quiere que hagan. Pueden citar escrituras y versículos que apoyan sus convicciones. Todo en su cultura contribuye a estas creencias. No pueden concebir ninguna razón por la que eliminar estas barreras familiares – pero sí pueden pensar en muchas buenas razones por no hacerlo.

• Es interesante que estos “adelphoi circuncisos” no saquen el tema del bautizo de gentiles. Sus preocupaciones se enfocan más en los tradicionales valores judíos que les mantienen separados y en la observación de las leyes dietéticas que en el rito cristiano del bautizo.

HECHOS 11:4-14: ENTONCES PEDRÓ LES DECLARÓ LO PASADO

4Entonces comenzando Pedro, les declaró por orden lo pasado, diciendo: 5Estaba yo en la ciudad de Joppe orando, y vi en rapto de entendimiento una visión: un vaso, como un gran lienzo, que descendía, que por los cuatro cabos era abajado del cielo, y venía hasta mí. 6En el cual como puse los ojos, consideré y vi animales terrestres de cuatro pies, y fieras, y reptiles, y aves del cielo. 7Y oí una voz que me decía: Levántate, Pedro, mata y come. 8Y dije: Señor, no; porque ninguna cosa común ó inmunda entró jamás en mi boca. 9Entonces la voz me respondió del cielo segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. 10Y esto fue hecho por tres veces: y volvió todo á ser tomado arriba en el cielo. 11Y he aquí, luego sobrevinieron tres hombres á la casa donde yo estaba, enviados á mí de Cesarea. 12Y el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin dudar. Y vinieron también conmigo estos seis hermanos (griego: adelphoi),y entramos en casa de un varón, 13El cual nos contó cómo había visto un ángel en su casa, que se paró, y le dijo: Envía á Joppe, y haz venir á un Simón que tiene por sobrenombre Pedro; 14El cual te hablará palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tu casa.

Pedro no es nada defensivo de su conducta anterior ante las críticas de estos “adelphoi circuncisos.” Fueron las circunstancias creadas por Dios las que cambiaron el corazón de Pedro hacia los gentiles, y confía que estos “adelphoi circuncisos” compartan su cambio de corazón cuando oigan que Dios aceptó a los gentiles y que a él le pidió hacer lo mismo.

En esencia, ésta es la historia de 10:1-33 recontada con un par de variaciones significantes:

• Una variación es que la historia original no mencionaba a los seis hermanos (adelphoi) (v. 12). Estos seisadelphoi serán testigos de las cosas que Pedro les dice a los “adelphoi circuncisos” en Jerusalén.

• Otra variación es que en la historia original, Cornelio no menciona que él mismo ni los de su hogar fueran salvados (v. 14; cf. 10:30-33).

Recontar la historia en tanto detalle hace destacar su importancia.

HECHOS 11:15-17: ¿QUIÉN ERA YO QUE PUDIESE ESTORBAR A DIOS?

15Y como comencé á hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio.16Entonces me acordé del dicho del Señor, como dijo: Juan ciertamente bautizó en agua; mas vosotros seréis bautizados en Espíritu Santo. 17Así que, si Dios les dio el mismo don también como á nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar á Dios?

“Y como comencé á hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también” (v. 15a). El don del Espíritu Santo es obra de Dios – no de Pedro. Es señal de que Dios acepta a estos gentiles.

“como sobre nosotros al principio” (v. 15b). El Espíritu Santo descendió sobre los gentiles igual que descendió sobre los apóstoles el Día de Pentecostés (Hechos 2:4).

“Entonces me acordé del dicho del Señor, como dijo: Juan ciertamente bautizó en agua; mas vosotros seréis bautizados en Espíritu Santo” (v. 16). Esto se refiere a la promesa de Jesús en Hechos 1:5. La promesa original de Jesús fue cumplida por los apóstoles el Día de Pentecostés (Hechos 2) pero, en Hechos 10, Dios extiende la promesa para incluir a Cornelio y a sus compañeros (v. 15).

También ayuda recordar que poco antes de su muerte, Jesús dijo: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho” (Juan 14:26). Esto es lo que le pasó a Pedro en la visión que Dios le dio.

“Así que, si Dios les dio el mismo don también como á nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar á Dios?” (v. 17). Este es el punto del argumento de Pedro. Dios ha bendecido a Cornelio y a sus compañeros gentiles de la misma manera que bendijo a Pedro y a los apóstoles en Pentecostés – con el Espíritu Santo. Dios deja claro que ama a estos Gentiles con el mismo amor que tiene para los cristianos judíos. Negarse a aceptar estos gentiles sería estorbar a Dios – oponerse a su voluntad. Pedro no podía hacer eso y, por implicación, estos “hermanos circuncidados” tampoco lo deben hacer.

“Aunque es normal hablar de esto como la historia de la conversión de Cornelio, hacerlo amenaza con eclipsar al actor principal de la historia – Dios” (Gaventa, 173).

HECHOS 11:18: CALLARON Y GLORIFICARON Á DIOS

18Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron á Dios, diciendo: De manera que también á los Gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida.

“Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron á Dios, diciendo” (v. 18a). Los “hermanos circuncidados” primero respondieron con silencio – el tipo de silencio que uno necesita para poder procesar un pensamiento nuevo y profundo.

Pero cuando lo entendieron – cuando captaron el significado de lo que decía Pedro – su silencio rápidamente pasó a la alabanza.

“De manera que también á los Gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida” (v. 18). “Anote las palabras: ‘también á los Gentiles.’ Escuchamos en ellas un tono de incredulidad” (Craddock, 250). No es sorprendente que estuvieran incrédulos. Con un solo movimiento, Dios ha eliminado el requisito que separaba a los gentiles – requisito que se había mantenido durante siglos. Dios ha abierto la puerta que antes negaba entrada a los gentiles a lo largo de la historia judía. Aún más significante, con la visión de Pedro y la aceptación de gentiles a la iglesia, Dios ha preparado el camino para la expansión del Evangelio “hasta lo último de la tierra” (1:8).

“Estos temas surgirán de nuevo y concluirán con la Conferencia de Jerusalén en capítulo 15” (Polhill, 268).

TEXTO CITADO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS procede de Spanish Reina Valera, situada enhttp://www.ccel.org/ccel/bible/esrv.html. Utilizamos esta versión de la Biblia porque consta de dominio público (no bajo protección de derechos de propiedad).

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www.sermonwriter.com

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Copyright 2011, Richard Niell Donovan