Filipenses 1:3-112017-03-22T04:45:25+00:00

PASAJE BÍBLICO

Filipenses 1:3-11

RECURSOS PARA PREDICAR

Por Richard Niell Donovan
Traducción por Ángeles Aller


EXÉGESIS:

EL CONTEXTO:

Filipos era una ciudad en Macedonia (en el norte de Grecia). Cuando Pablo el apóstol se encontraba en Asia Menor (Turquía hoy día) durante su Segundo Viaje de Misiones en 49-50 d.C., tuvo una visión de un hombre que rogaba, “Pasa á Macedonia, y ayúdanos” (Hechos 16:9). Convencido de que Dios le había enviado esta visión, Pablo y sus compañeros izaron vela hacia Macedonia y se asentaron en Filipos. Allí fundaron una iglesia que empezó con la conversión de Lidia (Hechos 16:11-15).

Mientras estaban en Filipos, Pablo y Silas conocieron a una sierva vidente cuya capacidad de predecir el futuro les traía a sus dueños gran fortuna. Pablo echó de ella el espíritu vidente y los dueños de la criada presentaron pleitos contra Pablo y Silas. No les acusaron de haber arruinado a su sierva vidente, sino de crear disturbios y predicar “ritos, los cuales no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos Romanos” (Hechos 16:21).

Las autoridades arrestaron a Pablo y a Silas, les golpearon y les metieron en la cárcel. Pero esa noche un terremoto abrió las puertas de la cárcel y desencadenó a los prisioneros. El carcelero, pensando que los prisioneros se habían escapado, estaba listo para suicidarse para no tener que confrontar cargos por haber dejado escapar a los prisioneros. Pero Pablo gritó y le aseguró que todos los prisioneros estaban allí presentes. Entonces Pablo convirtió al carcelero y a su familia para que creyeran en Cristo (Hechos 16:25-34). La próxima mañana, Pabló les comunicó su ciudadanía romana y acusó a los magistrados de haber golpeado a un ciudadano romano, a quien todavía no habían declarado culpable de nada. Después de recibir disculpas de los magistrados, Pablo y Silas salieron de la cárcel, visitaron a Lidia, y salieron de Filipos hacia Tesalónica, una ciudad griega al suroeste de Filipos.

En su carta a los filipenses Pablo dice que se encuentra encarcelado al momento de escribir la carta (1:7, 13-14, 17). No sabemos a cuál encarcelamiento se refiere, porque Pablo estuvo dos años encarcelado en Cesarea (c. 58-60 d.C. – Hechos 23:23ff.) – y dos en Roma (c. 60-62 a.C. – Hechos 28:11ff.). En otra ocasión, Pablo enfrentó la muerte en Asia, seguramente en Éfeso (2 Corintios 1:9; Hechos 19:23ff). Aunque suponemos que Pablo enviaría esta carta desde Roma, no podemos estar seguros.

Pablo reconoce con gratitud que la iglesia filipense enviara a Epafrodito con regalos para él mientras estaba en la cárcel (2:25: 4:18). Pablo les dice que Epafrodito se enfermó gravemente al visitar a Pablo. Después de recuperarse Epafrodito, Pablo le envió de regreso a Filipos con su carta. También habló de la posibilidad de enviar a Timoteo a Filipos en algún momento en el futuro (2:19).

Los primeros dos versículos de capítulo 1 forman un saludo de “Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, á todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos. Gracia sea á vosotros, y paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.”

FILIPENSES1:3-8: DOY GRACIAS Á MI DIOS EN TODA MEMORIA DE VOSOTROS

3Doy gracias á mi Dios en toda memoria de vosotros, 4Siempre (griego: pantote) en todas mis oraciones haciendo oración por todos vosotros con gozo, 5Por vuestra comunión (griego: koinonia) en el evangelio, desde el primer día hasta ahora: 6Estando confiado de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo; 7Como me es justo sentir (griego: phronein) esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón; y en mis prisiones, y en la defensa y confirmación del evangelio, sois todos vosotros compañeros (griego: sunkoinonous) de mi gracia (griego: tes charitos).8Porque Dios me es testigo de cómo os amo á todos vosotros en las entrañas (griego: splanchnois) de Jesucristo.

“Doy gracias á mi Dios en toda memoria de vosotros” (v. 3). Según la correspondencia del día, el saludo debía ir seguido por un deseo por la buena salud de quienes reciben la carta. En sus cartas, Pablo típicamente empiezan con un agradecimiento en lugar desear buena salud.

Hay una pregunta de la traducción de este versículo. Podría significar, “Doy gracias a mi Dios en toda memoria de vosotros” o “Doy gracias a mi Dios por cada rememoración vuestra” (Fee). Aunque las dos opciones funcionarían, la mayoría de eruditos escoge la primera – “Doy gracias a mi Dios en toda memoria de vosotros.”

Pablo recuerda los cristianos filipenses con agradecimiento. No obstante, había problemas en la iglesia filipense – problemas serios. Más tarde en esta carta, Pablo advertirá a los filipenses: “guardaos de los malos obreros, guardaos del cortamiento” (3:2). Algunos filipenses estaban viviendo como “enemigos de la cruz de Cristo” – cuyo dios era su estómago – cuyas mentes se enfocaban en lo terrenal (3:18-19). El conflicto entre Euodias y Syntychê necesitaba una solución (4:2). Pablo está enterado de estos problemas.

De todos modos, Pablo recuerda los cristianos filipenses con agradecimiento. Aunque reconoce sus problemas y les pide que los corrijan, se enfoca en lo positivo en lugar de lo negativo. Al hacer esto, nos provee un modelo excelente para nuestras relaciones con las iglesias hoy. Toda congregación tiene problemas, y cada pastor se siente tentado a permitir que esos problemas le desanimen. El ejemplo de Pablo nos ayuda a reconocer problemas pero también nos ayuda a vivir con la fe que Cristo nos ayudará a sobrepasarlos.

“Siempre (pantote) en todas mis oraciones haciendo oración por todos vosotros con gozo” (v. 4). Pablo no solo reza por los filipenses, pero lo hace siempre y con gozo. La palabra griega pantote no significa que Pablo pasara cada hora rezando con alegría por cristianos filipenses, sino que esas oraciones formaban parte regular de su vida de oración.

Esta es la primera de cinco veces que aparece la palabra “gozo” en esta carta (1:25; 2:2; 2:29; 4:1) – y también hay varias referencias al verbo “gozar” (1:18; 2:17-18, 28; 3:1; 4:4, 10). El gozo es un tema común en ambos el Antiguo y el Nuevo Testamento. La gente daba gracias por haber experimentado la salvación en manos de Dios (Isaías 25:9). Gozaban del amor constante de Dios (Salmo 90:14) o de la presencia de Dios (Salmo 16:9-11). El nacimiento del Salvador fue ocasión para gozar (Lucas 2:10-11). Igual que una persona normal y corriente puede gozar después de encontrar una oveja o una moneda o un hijo perdido, así también “habrá más gozo en el cielo de un pecador que se arrepiente, que de noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentimiento” (Lucas 15:7).

Pablo reza con gozo “por todos vosotros.” ¿Es eso posible realmente? ¿No es probable que Pablo rezara con gozo por la mayoría de los cristianos filipenses pero que tuviera memorias infelices de otros al mismo tiempo? ¿No es ésta nuestra experiencia típica con la iglesia? Uno de mis profesores me dijo una vez, “Hay funerales que no nos importa tener” – algunos miembros de la iglesia pueden causar bastantes problemas.

Pero mientras Pablo reconoce que hay personas problemáticas en la iglesia filipense, de todos modos puede orar con gozo por todos ellos. Nosotros no siempre seguimos este ejemplo perfectamente, pero nos haría bien recordarlo y pedirle a Dios que nos conceda la gracia para de verdad agradecer a todos nuestros compañeros cristianos.

“Por vuestra comunión (koinonia) en el evangelio, desde el primer día hasta ahora” (v. 5). Hoy muchos conocen la palabra koinonia. Hablamos de grupos koinonia – y campamentos koinonia – y casaskoinonia – y servicios koinonia para familias. La ciudad de Seattle presume de un restaurante llamado Café Koinonia.

Algunos tienen un significado bastante ambiguo de koinonia, pero tienden a asociarlo con algún tipo de hermandad. Cuando cristianos hablan de grupos koinonia, suelen referirse a grupos pequeños que se reúnen regularmente para estudiar y compartir – grupos cuyos miembros desarrollan fuertes lazos entre si – grupos donde individuos que comparten su fe fortalecen la fe de cada uno de sus miembros. Esta es una buena manera de usar la palabra koinonia.

La palabra griega koinonia tiene varios significados: Compañerismo, participación, repartimiento, o contribución.

• Lucas (autor de Hechos) utiliza esta palabra para hablar del compañerismo entre los miembros de la iglesia: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en la comunión, y en el partimiento del pan, y en las oraciones” (Hechos 2:42).

• Pablo la usa para hablar de los pilares de la iglesia, dándoles a Pablo y a Bernabé “las diestras de compañía” (koinonia) (Gálatas 2:9).

• Pablo la usa para hablar del compañerismo que cristianos disfrutan con Dios: “Fiel es Dios, por el cual sois llamados á la participación (koinonia) de su Hijo Jesucristo nuestro Señor” (1

Corintios 1:9).

• También la usa para hablar del koinonia (compañerismo) que disfrutamos con el Espíritu Santo (2 Corintios 13:13).

• Juan nos avisa de los que creen tener koinonia – compañerismo con Dios – pero que viven en la oscuridad – “mentimos, y no hacemos la verdad” (1 Juan 1:6). “Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:7).

• Pablo dice de la Cena del Señor, “La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión (koinonia) de la sangre de Cristo?” (1 Corintios 10:16).

• Pablo usa la palabra para hablar de ofrendas que ayudan a otros cristianos: “Porque Macedonia y Acaya tuvieron por bien hacer una colecta para los pobres de los santos” (Romanos 15:26 – mi traducción, véase también 2 Corintios 9:13). Al usarla de esta manera, la palabra koinonia significa que los que hacen la ofrenda comparten con los pobres en vez de simplemente contribuir a su bienestar.

La cuestión, entonces, es lo que Pablo quiere decir al elogiar a los cristianos filipenses “Por vuestra comunión (koinonia) en el evangelio, desde el primer día hasta ahora” (1:5). Como se anota arriba, Pablo agradece los regalos que la iglesia filipense envió por medio de Epafrodito (2:25; 4:18). Como la palabrakoinonia puede significar ofrenda (Romanos 15:26), es posible que Pablo la esté usando en este versículo para mostrar agradecimiento por los regalos que le enviaron los filipenses.

Esta no es la primera vez que la iglesia filipense ha sido generosa apoyando a Pablo económicamente. Más adelante en esta carta, les elogia por su previa generosidad, diciendo, “Y sabéis también vosotros, oh Filipenses, que al principio del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia (ekklesia) me comunicó en razón de dar y recibir, sino vosotros solos. Porque aun á Tesalónica me enviasteis lo necesario una y dos veces” (4:15-16). Esto concuerda con la actual declaración de Pablo que la iglesia filipense tiene koinonia “Por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora” (1:5).

Pero es difícil creer que pablo esté usando koinonia en este versículo solo para reconocer el apoyo económico de los filipenses. Habla de manera muy personal de su relación con ellos diciendo “Doy gracias á mi Dios en toda memoria de vosotros” (1:3) – y dice que “Como me es justo sentir esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón” (1:7) – y les llama “amados míos” (2:12; 4:1) y “hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía” (4:1). Entonces, al decir “por vuestra comunión (koinonia) en el evangelio,” Pablo está pensando de la relación personal que comparte con los filipenses.

Es más, Hechos 16 deja claro que Pablo no pudo haber hecho mucho más que fundar una congregación novata antes de tener que seguir camino. Cuando dejó Filipos, solo podía haber dejado una pequeña congregación. Sin embargo, esos pocos cristianos mantuvieron e hicieron crecer la iglesia en Filipos. Cuando Pablo habla de “vuestra comunión (koinonia) en el evangelio” está pensando que los filipenses comparten con él la obra de proclamación y evangelismo.

“Estando confiado de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (v. 6). Un punto clave en este versículo es que Dios ha comenzado una buena obra entre los cristianos filipenses, y que seguirá obrando hasta que Cristo regrese de nuevo.

Pablo ha hecho su parte, pero es Dios el que ha plantado la fe en los corazones de los cristianos filipenses. La iglesia en Filipos es obra de Dios. En el próximo capítulo Pablo dirá, “Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (2:13).

Para entender el paso del tiempo desde la perspectiva de Pablo, debemos volver a versículo 5 donde reconoce que los cristianos filipenses han estado compartiendo la obra del evangelio “desde el primer día hasta ahora” (v. 5b). Dios ha estado obrando en la iglesia filipense desde el primer día que acogió la fe.

Ahora Pablo expresa confianza que Dios seguirá esta buena obra y “la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” – el día de la Segunda Venida de Jesús – un evento escatológico del fin del tiempo que traerá juicio para los culpables y liberación para los fieles.

Entonces, Pablo expresa su fe en que Dios ha estado obrando entre los cristianos filipenses desde que acogieron la fe, y que Dios seguirá su buena obra entre ellos hasta que Cristo regrese de nuevo en gloria.

“Como me es justo sentir (phronein – de phroneo) esto de todos vosotros” (v. 7a). ¿Cómo piensa o cómo se siente Pablo acerca de los filipenses? Da gracias cada vez que piensa en ellos (1:3). Siente gozo (1:4). Confía en que Dios, que ha estado obrando en sus vidas, seguirá haciéndolo hasta el final (1:6). Es decir, su estimación de ellos es sumamente positiva – todos ellos – no solo unos cuantos selectos.

La palabra phroneo es más compleja que pensar o sentir – combina elementos de ambos. El corazón y la mente de Pablo están los dos involucrados en su actitud hacia los filipenses. Al combinar el corazón y la mente el efecto es poderoso. Pablo ha considerado bien su actitud hacia los filipenses. Pueden estar seguros de que Pablo no cambiará la manera en que se siente o piensa de ellos.

“por cuanto os tengo en el corazón” (v. 7b). Pablo da tres razones por las que piensa así de los filipenses:

Primero, Pablo los tiene en el corazón. Aunque “corazón” es la traducción literal de kardia, la gente de tiempos bíblicos, en el Antiguo y el Nuevo Testamento, pensaba del corazón como el centro del intelecto y la voluntad y las emociones. Por eso, cuando Pablo habla de tener a los filipenses en su corazón, significa que están en sus pensamientos. Piensa en ellos – y ese pensar le ha llevado a preocuparse por ellos.

No obstante, la traducción exacta del griego es incierta en este momento. La NRSV lo traduce como “porque me tenéis en vuestro corazón.” Si esto es correcto, Pablo dice que los filipenses le tienen a él en sus pensamientos. Se preocupan por él. Las ofrendas en su nombre, una siendo bastante reciente, testifican de la manera que ellos piensan y se preocupan por él.

Cualquiera que sea la traducción correcta, la idea principal es la misma. Existe una fuerte relación – intelectual y emocional – entre Pablo y los cristianos filipenses.

“y en mis prisiones, y en la defensa y confirmación del evangelio” (v. 7c). Los cristianos filipenses han pasado dificultades junto con Pablo. Hechos 16 relata la historia de su visita a Filipos – durante la cual fundó allí una iglesia. No había estado en Filipos mucho tiempo antes de ser arrestado y expulsado de la ciudad. De todos modos, los cristianos filipenses no se dejaron avergonzar por el enfrentamiento entre Pablo y la ley – y han seguido apoyándole, aún ahora, cuando Pablo se encuentra de nuevo en la cárcel.

“sois todos vosotros compañeros (sunkoinonous) de mi gracia” (tes charitos) (v. 7d). Esta es la segunda razón que explica la actitud de Pablo hacia los filipenses.

La palabra sunkoinonous es la combinación de dos palabras griegas – sun o syn (con) y koinoneo (véase versículo 5 para ver el significado de koinonia). Significa “acompañar en” o “compartir con.”

En este versículo Pablo parece decir que él y los filipenses comparten en la gracia de Dios. Pero la palabra “Dios” no aparece en el griego original. Una traducción literal de este versículo sería “sois todos vosotros compañeros en la gracia conmigo.” La palabra “Dios” es implícita – no explícita.

“Porque Dios me es testigo” (v. 8a). Varios comentarios consideran esto un juramento, cosa que me sorprende. Yo pienso de un juramento como una promesa que obliga (véase Números 30:2) – a menudo una promesa sellada con el nombre de Dios (Deuteronomio 10:20). Sin embargo, esta frase de Pablo no obliga, ni es una promesa sagrada.

Sin embargo, Fensham habla de un “juramento de confirmación” (Fensham, 574) – y en este caso, es un título adecuado. Pablo usa este “juramento de confirmación” en varios lugares – generalmente al principio de sus epístolas (Romanos 1:9; 2 Corintios 1:23; Gálatas 1:20; 1 Tesalónicos 2:5). Según lo usa aquí, Pablo clama a Dios para que sea testigo del afecto que les tiene a los cristianos filipenses.

“de cómo os amo á todos vosotros” (v. 8b). Antes, Pablo hizo dos declaraciones que revelan su pasión por los cristianos filipenses. Da gracias a Dios cada vez que los recuerda (1:3). Sea que ellos le tienen en su corazón o que él les tenga en el suyo – la traducción es incierta (véanse los comentarios de 1:7). Pero este versículo, que expresa su amor por ellos, es una expresión conmovedora de lo que siente Pablo por ellos.

De nuevo dice que su amor es para “todos vosotros.” Esta es la quinta vez en este capítulo que ha usado la palabra “todos” – “á todos los santos” (1:1) – “por todos vosotros” (1:4) – “de todos vosotros” (1:7) – “todos vosotros” (1:7). Véanse los comentarios de versículo 1:4.

¿Pero cuál es la naturaleza del amor de Pablo? ¿Anhelar ver a los cristianos filipenses – disfrutar de su compañía de nuevo? O, ¿anhelar su bienestar – para que puedan resolver algunos de sus problemas para ampliar su fe y su testimonio cristiano? ¡Seguramente ambos!

Padres que viven lejos de sus hijos se pueden identificar con el anhelo de Pablo. No solo desean ver a sus hijos de nuevo, pero también desean que sus hijos aprendan a solucionar cualquier problema que les pueda abrumar – y quisieran estar presentes cuando sus hijos pasen por momentos difíciles.

en las entrañas (splanchnois – de splanchnon) de Jesucristo” (v. 8c). Splanchnon es una palabra que se refiere a los órganos internos – los intestinos – que los griegos consideraban como el centro de las emociones. Se suele traducir como “compasión” o “afecto” – pero expresa una intensidad de sentimiento que estas palabras no logran transmitir.

¿Qué quiere decir Pablo con “la splanchnois de Jesucristo”? Hay varias posibilidades. Quizá Pablo quiere decir que siente la misma intensidad de emoción hacia los cristianos filipenses que Jesucristo sentía por el mundo que vino a salvar. Puede que esté diciendo que ha plantado este afecto tan profundo en el corazón de Pablo. O puede significar ambas cosas.

FILIPENSES1:9-11: RUEGO QUE VUESTRO AMOR ABUNDE

9Y esto ruego, que vuestro amor (griego: ágape) abunde (griego: perisseuo) aún más y más en ciencia(griego: epignosis) y en todo conocimiento (griego: aisthesis), 10Para que discernáis (griego: dokimazo) lo mejor (griego: diaphero); que seáis sinceros y sin ofensa para el día de Cristo; 11Llenos (griego:pepleromenoi – de pleroo) de frutos (griego: karpon) de justicia, que son por Jesucristo, á gloria y loor de Dios.

“Y esto ruego, que vuestro amor (ágape) abunde (perisseuo) aún más y más en ciencia(epignosis) y en todo conocimiento” (aisthesis) (v. 9). Antes, Pablo dijo que oraba siempre por los cristianos filipenses (1:4). Ahora explica el contenido de sus oraciones.

“que vuestro amor” (ágape) (v. 9b). La palabra que Pablo usa para amor (ágape) es una de cuatro palabras griegas para el concepto de amor. Las otras son philos, storge,y eros. Storge es amor familiar, como el amor que uno tiene por un hijo o un padre. Eros es amor romántico o sexual. En el Nuevo Testamento solo aparecen ágape y philos.

(NOTA: ágape y philos son sustantivos. Sus verbos correspondientes son agapao y phileo).

Philos o phileo aparecen 55 veces en el Nuevo Testamento, mientras que ágape o agapao aparecen 253 veces (Turner, 175). Ambos philos y ágape son importantes en el Nuevo Testamento, pero el hecho de que ágape/agapao aparezcan casi cinco veces más que philos/phileo refleja la importancia particular deágape/agapao. Esto también se ve en cómo se usa en las iglesias hoy día. No oímos philos muy a menudo, pero sí oímos mucho la palabra ágape.

La distinción común entre ágape y philos es que ágape tiene que ver con una preocupación por la otra persona mientras que philos tiene que ver con amor entre hermanos – amor de amistad – amor entre compañeros – el tipo de amor en que una persona recibe y da al mismo tiempo. Aunque se debate la distinción entre estos dos significados, eruditos suelen estar de acuerdo en que “philos contiene una mutualidad que no se encuentra en ágape” (Melick). Es decir, philos tiene que ver con dar y recibir, mientras que ágape solo tiene que ver con dar – con una preocupación pura por el bienestar de la otra persona.

Amor ágape es más una palabra de “hacer” que de “sentir.” No requiere que aprobemos las acciones de la persona que amamos – ni siquiera que disfrutemos de su compañía. Pero sí requiere que actuemos en nombre de esa persona – que demostremos nuestro amor de alguna manera práctica. Una personaágape hará lo posible para dar de comer al hambriento – y dar de beber al sediento – y darle la bienvenida al extranjero – y vestir al desnudo – y visitar al enfermo y al preso (Mateo 25:31-46). La persona ágape tiene poco o nada que ganar cuando ayuda a los hambrientos, sedientos, extraños, desnudos, o empobrecidos. El ímpetu de su amor ágape es dar, no recibir.

Amor es el primer fruto del Espíritu (Gálatas 5:22) – y es la virtud más grande del cristiano (1 Corintios 13:13).

Cuando le preguntaron a Jesús acerca del primer mandamiento, dijo: “El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante á él: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.” (Marcos 12:29-31).

“abunde (perisseuo) aún más y más” (v. 9c). Pablo reconoce que los filipenses tienen amor ágape, pero reza para que su amor ágape “abunde (perisseuo) aún más y más en ciencia y en todo conocimiento.” Las palabras “más y más” sugieren un crecimiento continuo. Por lo tanto, Pablo reza que los filipenses sigan creciendo en la ciencia y el conocimiento que alimentan su amor ágape.

“en ciencia (epignosis) y en todo conocimiento” (aisthesis) (v. 9d). La palabra griega que se suele usar para conocimiento es gnosis, y tiene que ver con sabiduría en general. La palabra compuesta epi-gnosis “se refiere a conocimiento moral y valores éticos tanto como al pecado. También se refiere a una relación íntima con Dios” (Renn, 569).

La palabra aesthesis (conocimiento o discernimiento) tiene que ver con el juicio que se desarrolla con la madurez y con la sabiduría que resulta de la adquisición de experiencias varias. Es improbable que gente con este tipo de sabiduría o juicio se deje llevar por la moda o por tácticas de alta presión. Es improbable que tomen decisiones sin pensar de las que después se tengan que arrepentir. Suele ser gente constante como las piedras – con los pies firmemente plantados en la tierra.

La cuestión, entonces, es lo que conocimiento y discernimiento tienen que ver con amor ágape. Conocimiento y discernimiento, ¿cómo facilitarían que cristianos filipenses amaran de manera más efectiva? Como se anota arriba (véanse los comentarios de v. 9b), el verbo ágape es un verbo activo – que se preocupa más por hacer que por sentir. Una persona ágape alimenta al hambriento y da de beber al sediento, etcétera (Mateo 25:31-46). El más amplio el conocimiento y el discernimiento que tenga una persona ágape, lo más probable que esta persona actúe de manera efectiva – que haga lo que de verdad se necesita hacer – y lo menos probable que haga algo que al final sea perjudicial.

“Para que discernáis (dokimazo) lo mejor” (diaphero) (v. 10a). En este versículo, Pablo da dos razones por que reza “que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento” (1:9). La primera es para que los cristianos filipenses puedan discernir “lo mejor.”

La palabra griega dokimazo tiene que ver con probar algo o determinar su valor. En 1 Pedro 1:7, se usa para examinar el oro a prueba de fuego – esto es ambos una prueba y una purificación.

Si los cristianos filipenses tienen conocimiento y discernimiento, por los que Pablo rezó en versículo 9, estarán mejor preparados para tomar las decisiones que cada día les presente – y para examinar bien sus opciones y escoger la mejor (diaphero).

La vida a menudo nos presenta decisiones complejas. No solo tenemos que escoger entre lo bueno y lo malo, pero a menudo el espectro de decisiones se encuentra entre malo, bueno, mejor, y lo mejor. Pablo quiere que estos cristianos filipenses estén equipados para escoger lo mejor de manera consistente.

“que seáis sinceros (eilikrines) y sin ofensa (aproskopos) para el día de Cristo” (v. 10b). El “día de Cristo” es una frase escatológica (del final del tiempo) que tiene raíces en la frase del Antiguo Testamento, “el Día del Señor” – un día que traerá juicio para los culpables y liberación para los fieles. Hay numerosas referencias en los profetas en cuanto al día del Señor (Isaías 13:6, 9; Jeremías 46:10; Ezequiel 13:5; 30:3; Joel 1:15; 2:1, 11, 31: 3:14; Amos 5:18, 20; Abdías 1:15; Sofonías 1:7, 14; Malaquías 4:5). La mayoría de estas referencias enfatizan la ira de Dios, pero algunas también contienen una nota de vindicación.

Varios textos enfatizan la importancia de estar listos en todo momento para la Segunda Venida de Cristo (en particular, véase la conversación escatológica en Mateo 24-25). Mateo 25:31-46 nos da la imagen más clara de aquel entonces. El Hijo del Hombre vendrá en gloria para sentarse en el trono y juzgar a las naciones. Las separará igual que un pastor separa las ovejas de las cabras, y pondrá a las ovejas a su derecha (salvación) y a las cabras a su izquierda (condenación). Cuando Cristo llame a las ovejas para que “hereden el Reino,” explicará que ellas le dieron de comer cuando estaba hambriento, y de beber cuando tenía sed, etcétera. Se quedarán asombradas, y preguntarán cuándo hicieron esas cosas. La respuesta de Cristo será que cuando mostraron merced “á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis” (Mateo 25:40). Para los condenados será lo contrario.

El Día del Señor, entonces, constituye la prueba máxima – una prueba de vida o muerte. La eternidad cuelga por un hilo. No importa nada todo lo que uno haya logrado. Si fallamos esta prueba el “Día de Cristo,” nada más importa. Como dijo Jesús, “Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma?” (Mateo 16:26).

La palabra eilikrines (sincero) es una palabra compuesta de heile (sol) y krinos (juez) (Zodhiates, 512). Esta palabra nos da la imagen de tomar algo y examinarlo de cerca bajo la luz del sol para ver si tiene imperfecciones. En este versículo Pablo usa eilikrines para expresar su deseo de que estos cristianos filipenses estén sin mancha y así pueda pasar con éxito ese tipo de inspección el “día de Cristo.”

La palabra aproskopos se deriva de proskopos (tropezar – como cuando uno tropieza algo con el pie). Al añadir la a (aproskopos), proskopos se convierte en lo contrario (NO tropezar contra algo). En lo espiritual, tropezar se refiere a caer en la tentación. Por eso, la palabra aproskopos puede significar estar libre de pecado – sin culpabilidad. Entonces, Pablo expresa su deseo para que estos cristianos filipenses estén libres de pecado el “día de Cristo.”

Pronto, Pablo hablará del problema de los que “predican á Cristo por envidia y porfía” (1:15) o los que “anuncian á Cristo por contención” (1:15). Pablo quiere que los cristianos filipenses eviten este comportamiento. Para hacerlo, tienen que estar llenos de ciencia y conocimiento (1:9).

“Llenos (pepleromenoi – de pleroo) de frutos (karpon) de justicia, que son por Jesucristo” (v. 11a). En el día de Cristo (v. 10), Pablo quiere que estos cristianos filipenses se encuentren llenos de los frutos de justicia – los frutos “que son por Jesucristo.”

Por tecnicismos del griego original, eruditos suelen concordar que, en este versículo, Pablo quiere decir “los frutos que son a través de Jesucristo” en lugar de “la justicia que es a través de Jesucristo.” Sin embargo, más adelante en esta carta, Pablo dice “Y ser hallado en él, no teniendo mi justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe” (3:9) – con esto deja claro que él no puede llegar al estatus de justo por su propio mérito, sino que lo recibe como regalo de Dios.

La gente de los tiempos de Pablo conocía bien los tipos de árboles y plantas que rendían fruta – y cuáles no lo hacían. Muchos de ellos eran simples labradores cuyo bienestar dependía de la cosecha de fruta. Por lo tanto, entendían bien cuando Pablo usaba “frutos” como metáfora para una cosecha espiritual.

Más adelante en este capítulo, Pablo dice “esto me será para fruto de la obra” (1:22). En su carta a Gálatas identifica los frutos del espíritu: “caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (5:22-23). En su carta a los romanos, habla de dar frutos a Dios (Romanos 7:4). De manera parecida, Efesios dice, “Porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, y justicia, y verdad” (Efesios 5:9). Estas referencias usan frutos como metáfora para los frutos de una vida disciplinada – una vida parecida a la de Cristo.

“á gloria y loor de Dios” (v. 11b). Vidas que se parecen a la de Cristo traen gloria a Dios, ya que las cualidades que se manifiestan a través de una vida como la de Cristo atraen a la gente. Esto nos concede a los cristianos la oportunidad de testificar ante el Señor, que hace posible ese tipo de vida. Este es el propósito más alto de la vida cristiana – alabar y dar gloria a Dios.

TEXTO CITADO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS procede de Spanish Reina Valera, situada enhttp://www.ccel.org/ccel/bible/esrv.html. Utilizamos esta versión de la Biblia porque consta de dominio público (no bajo protección de derechos de propiedad).

BIBLIOGRAFÍA:

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